Siempre cuento esta historia.<br/><br/>Hace ya muchos años, en la industria donde trabajo, estábamos esperando con ansias el cobro de una venta por licitación que ya se estaba atrasando y urgíamos llamando al ministerio correspondiente. Un día aparecen dos funcionarios y nos dicen que si pagábamos “x cantidad de dinero”, el cheque saldría en 48 horas. Nos negamos a hacerlo, ya que lo propuesto iba en contra de nuestra filosofía de valores. Cuál fue nuestra sorpresa, cuando aún sin ese “pago”, el cheque estuvo en nuestras manos un par de días después. <br/><br/>Conclusión. El cheque ya estaba firmado, los funcionarios lo habían visto y trataron de hacer unos pesitos aprovechando la información que tenían.<br/><br/>Un empresario conocido dijo en estos días que la coima es el “pan de cada día” en el mundo empresarial. Y yo agregaría también en nuestro accionar ciudadano. <br/><br/>–¿Quién no trata de arreglar con el policía que le detiene porque le falta algún documento o cometió alguna falta?<br/><br/>–¿Qué empresario no trata de acelerar o evitar trámites para que ingresen sus productos, agilizar licencias, certificaciones, o liberarse de alguna multa?<br/><br/>–¿Qué ciudadano demandado, demorado no cae en el soborno para que la balanza de la justicia pese a su favor?<br/><br/>Me atrevería a afirmar que la coima es cara y además, inútil en el corto y largo plazo. <br/><br/>El empresario que “adelanta” pagos indebidos está condenado a hacerlo siempre, porque una vez que incurrió en esa práctica ya se conoce de su debilidad y será “requerido” cuantas veces necesite el mínimo servicio. Si se benefició con algún permiso es seguro que a futuro le reclamará la legalización. <br/><br/>El que intenta poner peso para que le favorezca la decisión de la autoridad en cualquier instancia, corre peligro de que la otra parte interesada mejore su oferta y termine igual perdiendo.<br/><br/> El ciudadano común que acepta sobornar a la autoridad que tiene el poder de “librarlo” de alguna multa podrá salir de ese impasse, pero a la vuelta de la esquina, ese casco que no tenía, la luz que le fallaba, el documento que no estaba en regla, al no resolverlo en forma legal y satisfactoria le pasará cara la factura al poner en peligro su vida. <br/><br/>Evadir trámites, acelerar gestiones, lograr el beneplácito de la autoridad a través de la coima es pan para hoy pero hambre y quizás, cárcel para mañana. Y más allá de lo individual, agrede los valores y principios de la sociedad, compromete la paz y alegría de los hijos, al construir con la mentira los cimientos de la patria, tal como aquel hombre insensato que edificó su casa sobre arena.<br/><br/>La coima deja secuelas, refuerza la cultura de la corrupción y nadie, absolutamente nadie gana con ella. <br/><br/>Evadir trámites, acelerar gestiones, lograr el beneplácito de la autoridad a través de la coima es pan para hoy pero hambre y quizás, cárcel para mañana.<br/><br/>