29 abr. 2026

¿Qué harías tú sin libertad?

Por Rebeca González Garcete

Foto: UH Edicion Impresa

Foto: UH Edicion Impresa

rebecagonzalezg@gmail.com

¿Qué sentirías si, de la noche a la mañana, dejaras de ser libre? Algo terrorífico como esto sucedió realmente. En 1841, Solomon Northup, siendo un hombre libre, fue secuestrado y vendido como esclavo. Su autobiografía, publicada luego de su liberación, es un testimonio único, que Steve McQueen llevó al cine con singular maestría.

Si bien el relato se acerca a ciertas fórmulas, sin duda, 12 años de esclavitud tiene el plus de tener detrás de cámara un ser para quien la estética visual prima. Es así que la película es un placer para los sentidos.

Viniendo de donde viene, y tras sus anteriores largos (Hunger y Shame), McQueen demuestra madurez al elegir una narrativa más convencional, la historia lo requería. Este es, sin duda, uno de los acercamientos a la temática más profundos, críticos e interesantes sobre el tema de la esclavitud. Que sea basado en un testimonio real hace que lo relatado sea aun más desgarrador. Bastante lineal, con algunos toques de “flashback”, el buen guión es un elemento más que colabora para que 12 años de esclavitud sea una obra sólida y que deja huella. La fortaleza de la historia llega con intensidad en diálogos, buenos encuadres y decisiones visuales que la convierten en una delicia para los ojos. Pero no sería nada sin los intérpretes. Y McQueen demuestra buena mano en su dirección: el reparto es una joya.

Chiwetel Eijofor es Solomon Northup, aporta los matices necesarios para ponernos en su lugar y, como él, no perdamos la esperanza. “¡No voy a caer en la desesperación!”, grita en un momento..., pero pasa el tiempo y es una dura prueba. “No quiero sobrevivir. Quiero vivir”, dice en otro instante. Sutil es la diferencia, y lo sentimos a flor de piel.

En los doce años, Solomon Northup va de un dueño como el Sr. Ford (Benedict Cumberbatch), un “hombre de Dios” consciente de su incoherencia, hasta el más temible de todos, Edwin Epps, interpretado por el gran Michael Fassbender, constante colaborador de McQueen. Paul Giamatti y Paul Dano resaltan como villanos también, pero es Lupita Nyong’o una estrella que brilla alto. Su personaje es Patsey, una joven esclava que tiene la mala suerte de ser la preferida del sanguinario amo Epps. Nacida en México, la keniana tiene dolorosas escenas y la desolación de su alma es latente.

Probablemente la mejor película sobre el tema, 12 años de esclavitud se merece todos los elogios, todos los premios y toda nuestra atención.