La búsqueda de algún superviviente y de víctimas mortales entre los escombros del edificio que se derrumbó en el condado Miami-Dade (Florida, EEUU) continuó ayer por noveno día consecutivo, en medio de la angustia de las familias y con la recuperación en la mañana de dos cadáveres más, por lo que la cifra de muertos se elevó a 20, en tanto que entre la lista de desaparecidos hay 128 personas, muchas de ellas latinoamericanos originarios de Paraguay, Argentina, Colombia, Cuba, Chile, Uruguay y Venezuela.
Entre los cuerpos extraídos de los escombros del edificio parcialmente derrumbado está el de la hija de 7 años de un bombero de la ciudad de Miami, quien estaba apoyando los trabajos de rescate, aunque no estaba excavando, confirmaron las autoridades.
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, actualizó las cifras de la operación de búsqueda y rescate de algún superviviente, aunque la esperanza de encontrar con vida a alguna de las 128 personas todavía desaparecidas se desvanecen. Hasta ayer, también se localizaron 188 personas con vida, una cifra superior a la existente previamente, debida a la estricta verificación que se realiza constantemente.
La regidora de Miami-Dade no dio detalles del segundo cadáver extraído de la masa de hierro y hormigón en que quedó convertida una de las alas del Champlain Tower tras desplomarse la madrugada del pasado 24 de junio.
Las tareas de búsqueda de víctimas se reanudaron tras 15 horas de interrupción, por miedo a posibles derrumbes en la parte que queda en pie de este edificio de 40 años de antigüedad y 136 apartamentos, de los cuales 55 se vinieron abajo.
A la inestabilidad del edificio se suma como motivo de preocupación la posible llegada del huracán Elsa al sur de Florida la semana próxima. EFE