María Elena viuda de León del Grupo de Scout Don Bosco de San Lorenzo, cada año acompaña la llegada de la Madre en el puerto capitalino. Este año lo hizo con un poco de dolor porque era habitual estar acompañada de su esposo.
“Siempre venía con mi esposo y es un poco doloroso hacerlo sola, pero vine porque quiero pedirle muchas bendiciones para los jóvenes, que no falte el pan ni el trabajo y que la juventud de nuestro país encuentre en ella (María) a una madre”, afirmó la señora, quien se definió como devota de María Auxiliadora.
Estela Mongelós llegó con sus nietos desde Ñemby y con mucha emoción contó que pidió a María Auxiliadora que ampare a todas las familias paraguayas y que el país salga adelante. “Le pido por nuestros jóvenes, la unidad de las familias para que el país pueda avanzar”, expresó.
La procesión náutica llegó al puerto de Asunción y continuó camino ya en tierra firme rumbo al santuario ubicado en Don Bosco y Humaitá acompañada de la caravana de vehículos. La devoción hacia María Auxiliadora en nuestro país comenzó con la venida de los primeros cuatro salesianos el 23 de julio de 1896. Estos fundaron el colegio Monseñor Lasagna con una capilla dedicada enteramente a la santa patrona. Según la creencia popular, los fieles recurren a la figura de María Auxiliadora porque esta responde en tiempos difíciles.