–En la última muestra realizada por el CIIS en Asunción aparece Miguel Prieto, a pesar de ser un fenómeno de CDE, con un 7% de aceptación a su equipo, lo que se traduce en su figura. ¿Qué deja entrever ello?
–En la oposición hay figuras que tienen muy buena imagen y la gente tiene un conocimiento de los mismos, sobre todo de Prieto, ¿verdad? Ahora, lo que en la encuesta nacional nos sale es que sigue siendo Cartes el político del Partido Colorado más conocido y dentro de la disidencia sería Arnoldo Wiens.
–Pero entonces, ¿qué liderazgos resaltaban dentro del lado opositor?
–Las figuras o liderazgos que resaltaban eran, primero, Kattya González y Prieto, estaban muy cerca. Les saltaba, por supuesto, Soledad Núñez, Nakayama, estaba Johanna y también estaba Esperanza Martínez. O sea, digo, ¿qué nos estaba mostrando eso? Nos estaba mostrando que no hay presencia del Partido Liberal. Hay nuevos liderazgos que están ocupando este espacio de oposición. Entonces, el Partido Liberal no llega con grandes líderes, conduciendo el Partido Liberal ni conduciendo a la oposición. O sea, el Partido Liberal ya no está conduciendo a la oposición.
–Prieto tomó el lugar del PLRA. ¿Es quién conduce ahora, dice usted?
–Estamos viendo que estos nuevos liderazgos, que generalmente son jóvenes, que vienen de terceros espacios, empezaron a adquirir buen conocimiento dentro de la oposición y a partir de ahí están liderando al sector opositor, y el Partido Liberal empieza a funcionar más como una estructura de apoyo a estos liderazgos. Y quizás eso es lo que estamos viendo. Vemos a una figura como la de Prieto no solo ordenando al campo opositor, no solo eso, está como ordenando la política. Las encuestas que están marcadas en febrero para definir quién va a ser candidata de Asunción, eso fue ordenado, no en el sentido de orden, sino de ordenar la cancha y eso hizo Prieto.
–¿Este escenario no era tal antes de Prieto dice usted?
–Claro. Y Prieto viene con la legitimidad de haber ganado en Ciudad del Este y dejando a un Partido Colorado muy bajo, digamos. Y su fuerte está en haber ido captando los votos descontentos, incluso del Partido Colorado. Eso usa como legitimidad para mostrar liderazgo ya a nivel nacional. Los liderazgos nacionales ven estas municipales como antesala de 2028.
–¿Qué acontece con el PLRA que pese a cierta renovación, en este momento está muy relegado? ¿Depende todo de las municipales?
–Yo creo que el PLRA está estancado. Está estancado a un nivel... En Asunción tiene mucho menos fuerza que a nivel nacional. Y es la que tiene mayor fuerza que la encuesta de Asunción. Pero se mantiene ahí. Y veo una imposibilidad, veo una imposibilidad del Partido Liberal para liderar esta situación. No tiene nueva oferta. Bueno, su nueva oferta era Nakayama. Nakayama se fue.
–¿No existe otra figura dentro del PLRA que marque igual que los demás líderes opositores?
–Y está Ricardo Estigarribia, el gobernador de Central, claro. Él está, pero bueno, no se expandió más allá de Central, digamos. No se lo ve aún como una figura que se expanda todavía mucho más allá del departamento. Hay que ver, todavía falta mucho para las elecciones nacionales.
–¿Está claro que a este ritmo el próximo candidato, por conocimiento y preferencia, sería opositor del tercer espacio?
–A este ritmo, lo que yo veo, lo que puedo decir es que el Partido Liberal tiene una estructura importante, tiene esa estructura territorial que el resto no tiene. En elecciones es muy importante tener una estructura territorial. Por eso es importante, pero no alcanza. Quizás, y ahí esa es una variable, apoyando una candidatura opositora, no del partido, y ganando unas elecciones nacionales, quizás eso le permita volver a crecer al mismo Partido Liberal.
–¿Tanto Kattya como Prieto cumplen ya todos los requisitos como para lanzarse a buscar la presidencia 2028?
–Yo creo que él (Prieto) está en su proceso de construcción de eso. Por eso te digo que ahí también hay que ver cómo se define eso con Kattya González. Porque Kattya mide muy bien en Asunción. Mide muy bien, y si fuera candidata, es muy posible que gane.
–En el estudio que presentó el CIIS hay un punto en que se rompe el mito y afirman que “Paraguay no elige oficialismos”. ¿Cómo se explica si precisamente la ANR gobierna casi ininterrumpidamente?
–Claro. Está el oficialismo y está la oposición clásica, la que está por fuera y lo conforman los distintos partidos que hay en ella. El otro tipo de oficialismo es la disidencia interna, esta disidencia interna del Partido Colorado ha captado los votos descontentos no solo dentro, sino fuera del partido. Esa disputa dentro del Partido Colorado, lejos de generarle un problema, tiende a ser el elemento que los mantiene en el poder; uno creería que debería ser a la inversa (...) pero eso no ocurre. El Partido Colorado solo tuvo dos candidatos oficialistas. ¿Quiénes? Wasmosy y Blanca Ovelar, oficialistas del Partido Colorado y solo uno de ellos ganó. Y quien ganó además tuvo una fuerte confrontación con la disidencia del Partido –Argaña, Oviedo–, que acusaron a Wasmosy de robar las elecciones.
–En medio de su interna, ¿la ANR ve de reojo qué pasa con Prieto en particular?
–No, lo ve muy bien en sus aspiraciones presidenciales a Prieto, claro que lo ve. Así como también a Kattya. Creo que esos son sus puntos así importantes. Ahora, el Partido Colorado tiene su propia lucha interna y la disidencia se ve bastante debilitada frente a la fuerza de Cartes.