26 ago 2026

Presuntos implicados

Por Brigitte Colmán
bcolman@uhora.com.py
Falta de castigo.
Así define el Diccionario de la Real Academia la impunidad.
Hay que reconocer que es raro que algún paraguayo, en este caso la que suscribe esto, tenga necesidad de recurrir a un diccionario para conocer la definición de algo tan cercano a nuestras vidas.
Es como si me pusiera a buscar lo que significa la palabra pan.
Pero lo que pasa es que a veces uno convive con realidades y al final termina acostumbrado.
Se me hace que esto es más o menos lo que nos está pasando con las denuncias que se publican en este diario sobre Itaipú.
Yo recuerdo aquel titular del miércoles 22 en la tapa de ÚH: “Confirmado. Itaipú financió la campaña de la ANR”.
La investigación revelaba el mecanismo que habían utilizado Nicanor Duarte Frutos y Víctor Bernal para pagar las cuentas de la campaña electoral de Blanca Ovelar.
Después, no pasó gran cosa. Hubo algunos allanamientos y básicamente nadie negó la historia. Hasta incluso podría darse eventualmente que en el Parlamento Nacional se junte la cantidad de votos necesarios para desaforar al principal “presunto” responsable de los hechos.
Y recalco la palabra “presunto”, por aquello de que somos inocentes hasta que se pruebe lo contrario. Por eso, Víctor Bernal, ex director paraguayo de la Itaipú, es nada más que un “presunto” responsable.
Llamativamente, a dos meses de haber asumido el nuevo Gobierno, su nombre es uno de los que más veces está apareciendo en las denuncias de las “supuestas” irregularidades que se están encontrando. Por eso, y por las pruebas que vemos publicadas en el diario, suena raro llamarlo “presunto”, pero eso es lo que es.

CONTRA EL MOSQUITO. El domingo pasado, otro titular de tapa de ÚH seguía con el tema y decía que “Nicanor combatió el dengue con afiches de Blanca”.
Para quienes no leyeron la nota, les aclaro, antes de que lleguen a conclusiones falsas. No se trata, como mal se pudiera interpretar el titular, que agarraron y pegaron afiches de la candidata colorada con la intención de asustar a los Aedes aegypti. No, señor; no, señora.
Lo que hicieron Nicanor y Víctor Bernal, “presuntamente”, es destinar los dineros de Itaipú para pagar por objetos como pancartas, remeras y quepis de propaganda colo?o, como si fuera una campaña contra el malvado mosquito.
Hay quien está muy preocupado por la falta de reacción ciudadana, y ni se diga de las instituciones encargadas de hacer justicia.
Yo creo que si la gente no reacciona, no es para enojarse. Lo que pasa es que, en el fondo, todos estábamos casi casi seguros de que así se manejaban los recursos del Estado.
Lo que sí es para enojarse es lo ñembotavy que es la Justicia paraguaya.
Hasta el Tribunal de Justicia Deportiva de la Asociación Paraguaya de Fútbol es más eficiente. En menos de lo que canta un gallo le dio dos puntos a Cerro Porteño, y solo porque el Silvio Pettirossi no estaba al día con el seguro de sus jugadores.
Y bueno. Sabíamos que no iba a ser fácil esto de cambiar y arreglar entuertos acumulados por décadas.
Pero, sinceramente, es insoportable la impunidad que les da la Justicia a los “presuntos” implicados.