13 may. 2026

¿Por qué conviene que Jesús se vaya?

Hoy meditamos el Evangelio según San Juan 16,5-11.

“Os conviene que yo me vaya porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito”. Con el envío del Espíritu Santo, nos convertimos en templos del mismo Dios y podemos experimentar una relación íntima y maravillosa con Él.

En la intimidad de la Última Cena, el Señor, que sabe que sus discípulos le abandonarán durante su Pasión y Muerte en la Cruz, les ofrece la promesa del envío del Espíritu Santo, el Abogado y Consolador.

Puede sorprendernos un poco la firmeza con la que Jesús les dice que conviene que se vaya, porque si no, no vendrá el Espíritu a ellos (cfr. v. 7). No sabemos muy bien si los apóstoles entenderían ese “irse” del Señor como algo definitivo, en clara referencia a su Muerte o a la posterior Ascensión, pero en cualquier caso no les agradaría la idea de “perder” para siempre a su Maestro.

Como los apóstoles, también nosotros en ocasiones no entendemos el modo de actuar de Dios en nuestra vida, en la de los demás o incluso en el mundo y en la historia.

En esas ocasiones, podemos recordar la enseñanza de San Pablo: “Todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, de los que son llamados según su designio” (Rm 8,28). Y es que lo mejor para sus discípulos en ese momento era que viniera el Paráclito.

(Frases extractadas de https://opusdei.org/es/gospel/2026-05-12/)

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