Por Darío Arámbulo
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Para los ladrones, la Semana Santa no existe, y la prueba de ello es lo que ocurrió el Jueves Santo, a las 13.20 aproximadamente, cuando dos delincuentes, a bordo de una motocicleta, quisieron asaltar a un repartidor de lácteos en la ciudad de Luque, que estaba escoltado por el suboficial ayudante Nelson Rodrigo Leiva Ibarra, de 21 años, a quien hirieron mortalmente, y como este también disparó e hirió a uno de los asaltantes, estos huyeron del lugar.
La víctima era oriunda de Roque González de Santa Cruz e iba a cumplir dos años de servicio en la Policía. Los compañeros de trabajo del joven policía, agentes de la Comisaría 3.ª Central, comentaron que él estaba parado a lado de una camioneta Mitsubishi Canter, de la empresa RD Esperanza, y vio a dos hombres que iban hacia él con arma de fuego en mano. Automáticamente quitó su pistola y disparó a los delincuentes, y casi al instante cayó al suelo. El suboficial Leiva había recibido un balazo en la cabeza, pero el disparo que él efectuó supuestamente alcanzó a uno de los delincuentes.
Rápidamente otros policías llegaron hasta la calle Moisés Bertoni casi Cirilo Gill, del Cuarto Barrio, para ayudar al uniformado herido, trasladándolo hasta el Hospital Policial Rigoberto Caballero, de donde fue derivado al Sanatorio Italiano. Los médicos ya nada pudieron hacer para salvar al suoficial ayudante; a las 19.30 se produjo el deceso.
LOS SOSPECHOSOS. En prosecución a la investigación del asalto con derivación fatal, los agentes de la Sección Homicidios del Departamento de Investigación de Delitos lograron la aprehensión de dos sospechosos que serían los responsables de la muerte del suboficial ayudante Leiva.
Se trata de Antenor Paniagua Martínez, de 23 años, y de Wilson Gabriel González Aguilera, de 20 años, el primero de ellos con una herida de arma de fuego en el abdomen, informaron fuentes policiales.
A Paniagua Martínez se lo detuvo en un procedimiento policial realizado en el barrio Maramburé, de Luque. El hombre fue llevado hasta el Departamento de Investigación de Delitos, para practicársele la prueba de nitritos y nitratos, con el objetivo de determinar si efectuó o no disparos, y luego al Centro de Emergencias Médicas. El hombre no reviste gravedad a consecuencia del impacto de bala.
En tanto que el otro sospechoso de participar en el intento de asalto donde murió el suboficial Leiva fue capturado ya pasada la medianoche, también en el mismo barrio, durante un allanamiento por parte de los agentes de la Sección Homicidios. González Aguilera fue derivado directamente a la base de Investigación de Delitos. A este también le practicaron la prueba de nitritos y nitratos, indicaron los intervinientes.
Ambos ya fueron puestos a disposición del Ministerio Público de la ciudad de Luque, cuyos agentes investigan el asesinato del uniformado.
EVITAR ASALTO. Los policías de Luque mencionaron que el gerente de la empresa RD Esperanza, Ricardo Brugada, solicitó por primera vez la custodia de uno de los móviles repartidores de lácteos, justamente para evitar que sus funcionarios sean víctimas de los delincuentes, ya que en los días santos hay muy poca gente por las calles y eso beneficia a los asaltantes, decía en la nota presentada ante la Comisaría 3.ª Central, y bajo nota de servicio la víctima fatal del intento de asalto salió a cumplir su labor.