06 abr. 2026

Phelps Sin límites, la voluntad de triunfar

Michael Phelps, ganador de 8 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Beijín, publicó el libro (No Limits: The Will to Succeed) “Sin límites: la voluntad de triunfar”, en el que revela su autobiografía.

Phelps narra llamativos pasajes de su histórico paso por los Juegos Olímpicos de Beijing, donde cosechó ocho medallas de oro.

La presentación del libro se hizo en el Barnes&Noble del 555 de la Quinta Avenida. Allí, el nadador estadounidense firmó libros para sus seguidores que se agolparon para conseguir una publicación.

El material está compuesto de 240 páginas y abarca toda la vida del deportista, desde su infancia en Baltimore, cuando soportaba la burla de sus compañeros de colegio por ser flacucho y con grandes orejas, hasta la hazaña en tierras chinas.

¿PARANOIA? “TENÍA MIEDO DE QUE ALGUIEN PUDIERA ENVENENARME PONIENDO ALGO EN MI BOTELLA DE AGUA. Durante las pruebas mi entrenador (Bob Bowman) no dejaba nunca la botella para evitar un atentado”, describió.

El nadador admite que se sentía mal en los Juegos: “Estábamos paranoicos. Al cuidar el agua sabíamos que nadie haría algo estúpido como intentar envenenarme”.

COMPLICACIONES. El libro también toca los pasajes complicados de la vida del deportista. Por ejemplo, cuando le diagnosticaron hiperactividad. O cuando lo multaron por conducir ebrio.

12.000 calorías. “En los Juegos se difundió ese rumor, pero no es cierto. La cifra se aproxima más a las 8.000 que a las 10.000. ¿Un desayuno típico? Tres sándwiches con huevo frito, queso, lechuga, tomate, cebolla frita y mayonesa. Una tortilla. Cereales. Un bol de papilla. Tres tostadas francesas con azúcar. Y, como final, tres tortitas con chocolate”.

SU PADRE: “ÉL ME ENSEÑÓ A MIRAR A LA GENTE A LOS OJOS CUANDO UNO HABLA. Heredé mi competitividad de él. Si jugaba a cualquier deporte, el consejo de mi padre era simple: juega duro y recuerda: los buenos chicos acaban segundos”.

Este año Michael Phelps se traza como objetivo el mundial de natación a realizarse en Roma, Italia, en el que se garantiza nuevas hazañas.