17 jun. 2026

Peña se planta a la presión política y Lea sigue como su mano derecha

El presidente decidió mantener a su jefa de Gabinete que además tiene el visto bueno de Estados Unidos. La técnica ganó en su disputa contra las bases coloradas y a ministros como Alderete.

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Primer anillo. Lea Giménez es la figura de mayor confianza de Santiago Peña en el Gabinete.

Santiago Peña se jugó, finalmente, por mantener en el cargo de jefa de Gabinete Civil a su mano derecha Lea Giménez que estuvo a punto de marcharse como embajadora de Paraguay en Estados Unidos. La presión de las bases coloradas además de las crispaciones con el ala política del gobierno presionaron por su salida, pero el presidente se plantó y cerró la disputa.

Lea es una figura resistida en parte del Partido Colorado por su falta de afinidad con las bases, pero es la máxima confianza de Peña tanto para sus proyectos principales del gobierno como para sus relaciones internacionales, sobre todo, porque tiene el apoyo de EEUU, a diferencia de Ramón Barchini, quien se apartó del Ministerio de Justicia.

“Lea Giménez es una mujer demasiado importante dentro de la estructura de Gobierno, es una amiga, es una compañera, es una persona con la que vengo trabajando y, por supuesto, una enorme responsabilidad. Creo que esa usina de rumores no hace ninguna ayuda, ella seguirá siendo un soporte fundamental del Gobierno”, aseguró Peña. Sus frenos a los contratos en las instituciones ante el pedido de las bases de más cargos, además de los roces con José Alberto Alderete, asesor político de la Presidencia, tensionaron las relaciones en lo interno. En principio se mencionaba que Giménez quedaría solo con un cargo en Itaipú.

Cuando se difundieron las versiones, ningún oficialista fue determinante descartando la información. Incluso la vocera Paula Carro solo afirmó que estaban al tanto de los rumores, pero que no podían dar respuestas concretas.

El presidente dio a entender que sabe de dónde surgieron las versiones de la salida de Lea, dentro de su mismo entorno, pero no quiso entrar en detalles porque tiene otros “desafíos” en su gestión. Al retorno de su viaje a los Estados Unidos, Peña se mostró más seguro y, finalmente, descartó el cambio. Estuvo acompañado de su mano derecha y recibieron toda la hoja de ruta a seguir en materia de seguridad dictada por el Comando Sur.

A su vez, el presidente sostuvo que “lo único constante van a ser los cambios” por lo que no deben sorprender, ya que todos están siendo evaluados y seguirá habiendo movidas dentro de los cuatro años. “No hay que dramatizar los cambios como se dio en el caso de Justicia, que (Barchini) me pidió poder dar un paso al costado”, expresó.

Contra los medios. Peña volvió a posicionarse contra los medios opositores y manifestó que más que informar, buscan confundir, y que incluso sobrepasaron su rol de comunicación. Subrayó que si bien respeta el trabajo de los periodistas, se trata de un fenómeno global de la post verdad.

Lejos de la UE. Peña se mostró pesimista con el intento de acuerdo con la Unión Europea y el Mercosur, donde es presidente protémpore. Destacó que no hay avance y que no ve las condiciones para negociar, aunque siguen abiertos. Insistió en que como logró que se firme un tratado con Singapur, también está cerca uno con Emiratos Árabes Unidos.

Seguridad. Finalmente, el presidente descartó que Hezbolá sea la principal preocupación en la frontera y mencionó que el envío de la Fuerzas Militares a tres departamentos del Sur tiene relación con el vínculo del crimen organizado con el narcotráfico. El comandante de la Policía, Carlos Benítez, mencionó a Hezbolá como preocupación de Argentina con el terrorismo.

Afirmó que en diez años la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) contuvo el avance del crimen organizado en el territorio y que esto ayudó a llevar inversiones al Norte, por lo que decidieron repetir la fórmula hacia Misiones, Itapúa y Ñeembucú.

Indicó que en la zona Sur aumentó la criminalidad y por ese motivo se reforzó la seguridad con militares. “Nuestro desafío no son solo los problemas internos, sino regionales, estamos en medio de dos países grandes”, expresó.

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