Por Óscar Bogado
ENCARNACIÓN
Ante la nueva disposición de la Dirección General de Aduanas de restringir el ingreso de productos argentinos hacia el lado paraguayo, específicamente desde Posadas a Encarnación, numerosas personas decidieron cerrar ayer el acceso al Puente Internacional para exigir el levantamiento de la medida y la destitución de las autoridades aduaneras de la zona.
Entre las mercaderías que ya no pueden ingresar figuran harina, azúcar, aceite y cemento, entre otros productos que son precisamente los que las personas conocidas como paseros traen de la Argentina para su reventa en el mercado regional. Ante la diferencia en el precio, cada uno saca sus beneficios económicos.
Los afectados decidieron protestar de esta forma ante la negativa de las autoridades de la Aduana a negociar con ellos. Por más de dos horas mantuvieron cerrado el acceso con sus vehículos, para luego retirarlos despejando la ruta.
El descontento es generalizado entre los paseros, toda vez que si la Aduana continúa con la medida de no ingreso de productos -que ya completa una semana-, unas 1.000 familias quedarán sin fuente de trabajo e indirectamente unas 4.000 personas serán afectadas.
“La mercadería que traemos no es para enriquecernos, sino solamente para llevar el pan a nuestros hijos; unos 40 a 50 mil guaraníes sacamos por día. Ahora los funcionarios te incautan todo porque reciben orden de arriba, del administrador”, destacó Catalino Pereira, uno de los dirigentes de los paseros.
En una nota dirigida al presidente Fernando Lugo, los afectados solicitan una consideración especial para lograr un plan administrativo que les permita seguir trabajando dentro de un marco legal.