Una lujosa residencia, donde se podía ver vehículos y embarcaciones, fue el lugar donde una joven paraguaya fue sometida a apremios físicos y sicológicos por sus empleadores, una pareja que la contrató para trabajar como niñera desde el año 2019.
La víctima fue violada y quedó embarazada. Luego, fue expulsada de la casa y obligada a vivir con el amigo de su ex patrón, quienes la quisieron obligar a abortar en el Paraguay, según el reporte de la Policía Federal.
Sin embargo, la afectada llegó a tener su hijo y fue durante el parto cuando una asistente social se enteró de su caso y pidió protección al juzgado de la Niñez y la Juventud de Foz de Yguazú, cuyo titular le otorgó medidas de protección y envió a un abrigo con su hijo.
El caso fue denunciado ante la comisaría de Mujeres de la Policía Civil que inició la investigación. EM