12 abr. 2026

Paraguay debe estar atento a los cambios en Argentina

El nuevo Gobierno argentino se prepara para asumir en medio de una transición bastante desordenada. No hay equipos de traspaso, por lo que el lunes el sector público argentino se encontrará en una situación complicada para su funcionamiento. Tampoco tiene un plan económico con las primeras medidas que implementará y su equipo de trabajo inicial, si bien en su mayoría son economistas, tiene antecedentes poco auspiciosos. La situación se complica si se considera que muchas de sus promesas de campaña son prácticamente incumplibles.

La economía argentina se encuentra entre las 25 más grandes del mundo si consideramos el valor del producto interno bruto. Es uno de los tres países más industrializados de América Latina, junto con Brasil y México. En cualquiera de los indicadores de desarrollo se encuentra compartiendo los primeros lugares, junto con Chile, Costa Rica y Uruguay.

Paraguay se encuentra en el otro extremo de países. Bastante menos producto interno bruto y productividad, escasa industrialización, alta informalidad laboral y bajos niveles de desarrollo. En general, nos ubicamos entre los siete últimos puntos de cualquier indicador, junto con la mayoría de los países centroamericanos. Recientemente, las evaluaciones educativas PISA nos vuelve a ubicar en el último lugar de la región en Matemáticas y entre los tres últimos en Lectura y en el penúltimo lugar en Ciencias.

La amplia distancia que separa a ambos países en los resultados socioeconómicos contrasta con la cercanía geográfica, lo que facilita un importante intercambio económico bilateral. La gran cantidad de productos de origen argentino en los centros comerciales, el flujo mutuo de turistas, los paraguayos residentes y migrantes temporales en Argentina, el movimiento entre las comunidades fronterizas, la llegada de inversiones de capital argentino nos muestra la profundidad, heterogeneidad y complejidad de los vínculos entre ambas naciones.

Si cuantificamos solo una de las variables anteriores, es posible dimensionar la relevancia para Paraguay. La Secretaría Nacional de Turismo informó que en 2022 el 76% de los turistas extranjeros llegados a Paraguay eran argentinos. De estos, el 80% entró por vía terrestre. El turismo se encuentra en el quinto lugar en el ránking de exportaciones, solo después de la soja, la carne, la energía eléctrica y el maíz. Si bien el peso relativo es bajo, considerando el ingreso en dólares en comparación con los cuatro primeros rubros citados, la actividad turística es una gran generadora de empleos directos y tiene efectos multiplicadores en otras ramas.

El ejemplo del turismo receptivo de la Argentina nos muestra cómo una sola de las vías de relacionamiento económico es de relevancia para un país pequeño y de bajo nivel de desarrollo, dando cuenta de la importancia de una adecuada integración regional entre países limítrofes.

La llegada de Milei al Gobierno, tal como se está anticipando, genera cierta incertidumbre sobre sus efectos en Paraguay. Durante su campaña ha dado señales de sus posibles medidas económicas, todas ellas con efectos potenciales en Paraguay. Sin embargo, las más drásticas —como la dolarización— le serán difíciles, si no imposibles de implementar, tanto por la falta de dólares como por no contar con capacidad de negociación. Esto porque no tiene mayoría parlamentaria y porque su perfil personal como el de sus colaboradores más cercanos complican la posibilidad de negociación y acuerdos.

Otras medidas como las de recortes al gasto pueden tener efectos en el consumo que retraerán la actividad económica, en un país que viene creciendo. Los recortes no reducirán la inflación a corto plazo, mientras que la ausencia de crecimiento acabará en una estanflación, situación que ningún economista desea por la dificultad y el costo de salir de ella. Al final, la solución puede ser peor que el problema que buscó enfrentar.

La inflación y la crisis financiera argentina requieren soluciones que demandarán tiempo. El problema es que Milei prometió respuestas extremas y rápidas que son imposibles de ejecutar, que no tendrán impacto o serán adversas si logra implementar. Por supuesto, nadie quiere ganar para dejar la casa ordenada para otro, por lo que en su apuro hay riesgos que pueden afectar a Paraguay.