“¿Qué servicios puede vender Paraguay? ¿Software y banca? No vas a poder competir con Uruguay, te lleva años de estabilidad bancaria. Si mañana me gano USD 10 millones y lo tengo que poner fuera de Suiza, y lo tengo que poner en Uruguay o Paraguay, lo voy a poner en Uruguay. El futuro de Paraguay está en la agroindustria con valor agregado a corto plazo, como generador de inversión y exportación”, señaló.
Añadió que el país no puede seguir exportando solo commodities, sino que necesita procesar la materia prima para consolidar su industria, algo que puede lograrlo más rápidamente.
En lo que se refiere a la construcción de la marca país, mencionó que la construcción de una marca país exitosa pasa por hacer una alineación de las capacidades reales y objetivas del país, cuáles son las fortalezas y a dónde quiere llegar.
“Una marca exitosa tiene que tener como ingredientes no solo los elementos reales que hacen al país, sino también en consideración de cómo se lo ve al país. Un ejemplo de marca exitosa es Costa Rica, que se vendió como país verde, hay democracia, no tiene ejército. Uruguay se vende como país estable porque hay democracia, siempre se ha respetado a los bancos. Tiene los elementos que lo acrediten para convertirse en la Suiza de América. Para la marca país se tiene que trabajar en tres elementos: qué soy, cómo me veo y cómo me ven”, indicó.
PASADO, ATRÁS. Cortiñas expresó que la historia de un país o de una persona puede ser un condicionante, pero jamás se debe dejar que sea determinante, sino que se tiene que trabajar para superar las adversidades. Dijo que Paraguay tiene que crecer a pesar de su pasado.
“La imagen y la historia te condicionan, pero no te determinan. Tu historia no la podés cambiar y te va a afectar, pero tenés que resolverlo. Lincoln (Abraham) llegó a ser presidente de Estados Unidos naciendo en una familia hiperpobre. Usain Bolt, campeón olímpico, siendo pobre peleó contra los elementos. Él consideró que la historia lo condicionó, pero no se dejó vencer”, puntualizó.