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Para médicos en contingencia Covid, no hay baja de guardia

  PREPARACIÓN. La contingencia resiste y se prepara con la baja de casos de coronavirus. PEDIATRÍA. Con la variante delta se estima que se tendrán más casos en los niños y más graves.

Tras casi dos años de lucha sin tregua contra el coronavirus en las contingencias respiratorias se percibe un aire diferente. La Dra. Carmen Caballero, jefa de Recorrida Médica de UTI adultos de la Sala G, del Hospital de Ciudad del Este, comparte que el escenario a nivel país con la baja de casos no pasa desapercibido en el servicio, pero que la contingencia para ellos no está en reposo, sino que se está reestructurando y preparando con una constante actualización de protocolos.

“Nosotros estamos en contingencia todavía; la contingencia es como una brigada, tenemos el equipo para responder y nos estamos preparando más, perfeccionando protocolos, no podemos desarmar porque existen casos todavía”, asegura.

En tanto, con cada nuevo ingreso, encuentra el denominador común de la no inmunización. “Todavía tenemos ingresos, y todos de gente no inmunizada, cada una de las carpetas de los pacientes llegan con esta condición, no quisieron vacunarse, eligieron no vacunarse, y hoy son nuestros pacientes”, comparte Carmen y añade: “Hoy tenemos solo tres personas en la sala y todos sin vacunas. Es rarísimo ver algún ingreso con alguien que se infectó en el periodo entre la primera dosis y la segunda o que llegó a completar el esquema completo de las dos dosis, normalmente, tienen otras comorbilidades importantes en estos casos”, señala Caballero.

SIN DESCANSO

De los bloques de contingencia del centro de referencia Covid, de Alto Paraná, lejos del cierre aprovechan la ausencia de pacientes para las modificaciones en caso del posible embate de la variante delta. “Se fueron cerrando salas, pero la contingencia sigue. Se están modificando salas de adultos para pediátricos. Ahora teóricamente la variante delta no es que no va a afectar a adultos, sino que también va a ser de alta gravedad para niños”, puntualiza la Dra. Caballero y explica que en el servicio cuentan con dos camas para menores, que necesitan aumentar ante un escenario negativo que espera no se cumpla.

La profesional, al referirse sobre los cambios y el foco en la posibilidad de tener más internados pediátricos, no puede evitar subrayar el cuidado que se debe tener ahora con los niños. “Mis hijos tuvieron otra variante en enero, pasaron por fiebre y falta de apetito por unas semanas por la falta de gusto, no fue grave gracias a Dios, ahora con la delta se maneja mayor agresividad y están más vulnerables, hay que cuidarlos”, comparte.

Para Carmen, la terapia que abrazó desde inicios de su carrera, en pandemia la hizo pasar por pruebas muy fuertes. “Lo más difícil es decir a los parientes que nos entregaron el cuidado de su familiar que no lo logramos, o que alguien muy joven debe ser dializada y no sabemos si saldrá”, recuerda Carmen. Y añade: “Hacemos todo lo que podemos, con todo el conocimiento que tenemos, y a veces solo pedimos un milagro”, sentencia.

Y así, en las mismas salas en que realiza su recorrida diaria, para evaluar, y ver las estrategias para la evolución del paciente con un equipo que incluye al médico de guardia, fisioterapeutas, infectólogos, nefrólogos y más especialistas, la Dra. Carmen no solo se desplomó varias veces con los familiares tras anunciar el peor desenlace, sino que también tuvo que despedir a un ser querido. “Mi suegro, a quien amaba, se me fue, acá en esta sala, conmigo”, relató.

UN PASO PARA LA TERAPIA

En este tiempo en el frente de la batalla contra el coronavirus recalca que se formó un equipo de médicos que ganó la experiencia suficiente en un servicio en el que la especialidad de terapista no cuenta con muchos profesionales puntualmente especializados, lo que reduce aún más el número a nivel país, donde muchas veces es la experiencia en el campo la que va formando los equipos de terapia. En ese sentido, Caballero comparte que ejerce como terapista desde el 2006, sumando ya 15 años de experiencia lo que la llevó a liderar una sala Covid. Caballero realizó estudios en el servicio polivalente de Ciudad del Este, curso en la Argentina por la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) y cuenta con un posgrado en Terapia Intensiva en el Brasil por la Asociación de Medicina Intensiva Brasilera (AMIB) y no específicamente la especialidad de terapista en el país.

Para Carmen, el tiempo de pandemia permitió brindarle más atención a la terapia con la formación en campo. “En el equipo con los médicos que ingresaron nos actualizamos diariamente y se percibe quiénes elegirán quedarse en terapia, quiénes continuarán tras la pandemia. Hoy tenemos personal médico con dos años de formación con la que pueden hacer frente a las terapias”, comparte. En tanto, la situación de los médicos formados para contingencia es todavía incierta y están sujetos a contratos, que esperan se hagan permanentes por el Ministerio de Salud, para seguir al servicio del sistema público.

“Se formaron médicos en terapia, viendo todo tipo de pacientes, con todo tipo de complicaciones, haciendo todo tipo de procedimientos, que están todavía al servicio, no fueron a servicios privados. Esperemos continuar y que no nos digan chau y hasta luego”, concluye la especialista.


Se fueron cerrando salas, pero la contingencia sigue. Se están modificando salas de adultos para pediátricos. Ahora teóricamente la variante delta no es que no va a afectar adultos, sino que también va a ser de alta gravedad para niños.

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