Las manchas de sangre fueron la evidencia de la muerte de Sonia Vera, una mujer que se convirtió en una de las víctimas más conocidas de la violencia de género al ser asesinada por su esposo Adolfo Trotte, entonces líder de la barrabrava olimpista y dirigente del club, en julio de 2011.
Como el asesinato se produjo dentro de una camioneta sin que nadie, además de Trotte, haya visto o escuchado los dos disparos que mataron a Vera, las salpicaduras de su sangre permitieron a la Fiscalía determinar cómo se produjo exactamente el crimen, o “la ejecución”, en palabras del médico forense Pablo Lemir.
Con las salpicaduras halladas dentro de la camioneta donde Vera fue asesinada y el cadáver, los especialistas en Medicina Forense y Criminalística del Ministerio Público pudieron reconstruir cómo la mujer fue primero torturada antes de recibir dos disparos en la cabeza.
UNA CENA Y UN PASEO. En la camioneta Ford Explorer en la que horas después iba a ser baleada, Sonia Vera fue a buscar a su esposo del hotel Vista Serrana, de Tobatí, en la noche del sábado 2 de julio de 2011. La mujer estaba acompañada por su hijo menor y por su madre Pablina Lugo.
La investigación del fiscal Federico Espinoza determinó que después todos se dirigieron nuevamente a Caacupé, donde Sonia, su hijo y su madre estaban alojados. En las inmediaciones de la basílica pararon en una pizzería, donde cenaron. Aproximadamente a las 23.40 salieron del local y dejaron a la madre de Sonia y el hijo del matrimonio en el hotel Katy María, donde estaban alojados. Esa fue la última vez que Vera fue vista por su madre y su hijo.
La pareja regresó a bordo de la camioneta hasta el estacionamiento del hotel Vista Serrana, de Tobatí, donde se quedaron por unos minutos. Entre las 1.30 y las 2.00 de la madrugada, la camioneta salió del recinto y se tomó el camino que va hacia la compañía Kuybate. Este es el punto en que el relato de los hechos se vuelve confuso.
DE RODILLAS. Las heridas encontradas en las piernas de Sonia Vera y las manchas de sangre halladas en sus jeans, según la Fiscalía, indican que fue obligada a estar de rodillas sobre un material duro y torturada por Trotte. Hasta ahora, los investigadores no pudieron determinar el lugar exacto en donde esto ocurrió.
Posteriormente, siempre de acuerdo con la acusación fiscal, Vera fue obligada a subir de nuevo a la camioneta. Ahí recibió el primer disparo en el pómulo izquierdo. Mediante las salpicaduras y los rastros del balazo en su cuerpo los forenses determinaron que la mujer estaba en el asiento del acompañante y mirando hacia el asiento del conductor.
Según los estudios, Trotte estaba parado al lado de la puerta abierta del conductor cuando realizó el disparo. Tras el primer balazo, Vera cayó boca abajo entre los dos asientos delanteros. En ese momento recibió el segundo disparo en la parte izquierda superior del cráneo. El disparo causó salpicaduras de sangre en tres lugares distintos del vehículo (ver gráficos).
EXCITACIÓN. La defensa del exbarrabrava del club Olimpia argumenta la excitación emotiva como el principal elemento que llevó a Trotte a matar a su cónyuge. El abogado defensor, Adolfo Wildberger, sostiene que de comprobar el tribunal la existencia de este atenuante, la pena a su cliente será mínima, desde 6 hasta 10 años de prisión.
Para el Ministerio Público, esto queda descartado en los informes de psiquiatras y psicólogos que analizaron a Trotte. El fiscal Espinoza sostuvo que a partir de estos dictámenes quedó claro que el homicida confeso no es un enfermo mental, sino que tiene problemas de conducta.
Esta situación deberá ser determinada por los jueces de Sentencia Dina Marchuk, Óscar Rodríguez Masi y Julio Granada. El juicio se reanuda el lunes a las 8.30 con una serie de testificales.
Torturada. Un peritaje de la Fiscalía exhibido en el juicio mostró cómo las manchas en su pantalón y las heridas en sus piernas prueban que Vera estuvo arrodillada por mucho tiempo.
Victimario. Según la hipótesis fiscal, Adolfo Trotte estaba parado cerca de la puerta del conductor de su camioneta, enfrentado con su esposa, cuando realizó el primer disparo con una pistola calibre 9x19 mm.
Primer tiro. Sonia Vera recibió el primer disparo en su pómulo izquierdo. El balazo provocó salpicaduras en el asiento del acompañante. Tras el tiro, la mujer cayó boca abajo, entre los dos asientos delanteros del rodado.
Segundo disparo. Trotte realizó el segundo disparo desde el mismo lugar. Esta vez impactó en el cráneo de Vera y causó salpicaduras en tres partes distintas del vehículo.
Trayectorias. El gráfico muestra las trayectorias de los disparos que causaron la muerte de Sonia Vera. Ambos fueron realizados desde un mismo lugar.