Jorge Codas Thompson, analista político internacional, analizó la incorporación del Paraguay a la Junta de la Paz o Board of Peace. En primer lugar, sobre los beneficios que esto podría traer al país refirió que el beneficio potencial radica precisamente en la innovación que tiene el mecanismo de la Junta de Paz para resolver conflictos activos.
“Tratar de imprimir una dosis de presión importante, mediando de manera directa entre las partes en conflicto, se tiene una posibilidad quizá mayor de resolución de la guerra o conflicto armado a corto plazo hasta que se restablezcan condiciones más claras para avanzar en una paz más duradera. Si esto ocurriera y se lograra superar guerras de mayor intensidad y con historia muy dilatada de diferendo entre las partes como es el caso de Israel y Hamás las ventajas reputaciones serían muy importantes para el Paraguay, básicamente estaríamos hablando de ser partícipes de un proceso exitoso de un proceso de mediación por la paz. Esa es la ventaja principal que podríamos recibir”, explicó.
En contrapartida, en cuanto a las desventajas de formar parte de este grupo, el analista sostuvo que la situación podría volverse negativa en el caso de un fracaso en el proceso de mediación de algún conflicto. Además del excesivo acercamiento con Donald Trump.
“Tendríamos la implicancia que tendría un fracaso en un proceso de mediación de la Junta de Paz sino el riesgo reputacional que implica la manera intempestiva en que el presidente Donald Trump lidera su política exterior al ser una persona de carácter brusco y con conductas muy impredecibles eso puede hacerse extensibles hacia sus aliados que estén en la Junta de Paz con él y tener nosotros como país una imagen negativa muy marcada debido a la identificación con la Junta de la Paz y con el presidente de los Estados Unidos”, explicó.
PREOCUPACIÓN. El analista refirió que le preocupa la falta de claridad que hay en cuanto a los conflictos que serán elegidos para este tipo de procesos.
“Es muy notable que la Junta de la Paz surge como propuesta del presidente Donald Trump como alternativa de solución entre la guerra de Israel y Hamás. Sin embargo, el conflicto en Gaza siquiera se menciona en la Junta de la Paz por eso siquiera se menciona que función va a cumplir y que tipo de conflicto y bajo que parámetro. Esto es lo más riesgoso en mi opinión, hay también una situación que no debería ser tomada como punto menor es que algunas de las personas invitadas a participar de la Junta de la Paz son líderes que tienen o una situación de autoritarismo en el mismo país que gobiernan o incluso en el caso de uno de ellos tienen órdenes de arresto en la Corte Penal Internacional por ende estar nosotros conectados en el imaginario público con este tipo de personas nos puede dañar”, explicó.
MEMBRESÍA. Ante la consulta de si habría que pagar los USD 1.000 millones como membresía, respondió que de ningún modo el Paraguay debería pagar esa suma. En primer lugar debido a que no existe ninguna razón moral por la cual deberíamos pagar algún monto para ser partícipes de una organización que en principio estaría designada para la consecución de objetivos de paz alrededor del mundo. En segundo lugar, USD 1.000 millones para el Paraguay es una cifra no solo impagable desde el punto de vista financiero sino que es éticamente inaceptable desde los puntos de vista de los presupuestos de Salud y Educación.
El canciller Rubén Ramírez Lezcano había descartado el pago por parte de Paraguay.
- El riesgo reputacional que implica la manera intempestiva en que el presidente Donald Trump lidera su política exterior.
- El conflicto en Gaza siquiera se menciona en la Junta de la Paz. Esto es lo más riesgoso en mi opinión. Jorge Codas Thompson, analista político.
Paraguay es oficialmente uno de los países fundadores
Paraguay se convirtió en uno de los fundadores de la Junta de Paz al suscribir el acta constitutiva tras la invitación de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos abrió el acto en una agenda paralela a la reunión anual del Foro Económico Mundial, que reúne a jefes de Estado también en Suiza.
Santiago Peña encabezó la delegación paraguaya, conformada también por el canciller Rubén Ramírez y el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, así como el teniente coronel Óscar Sostoa.
Además de Trump, en el escenario estaban sentados otros 19 jefes de Estados que firmaron el acta. Peña se encontraba en la segunda fila, detrás del argentino Javier Milei y fue convocado para firmar después de 11 países, detrás de Pakistán.
El jefe de Estado paraguayo aprovechó y habló al oído al presidente estadounidense, quien al principio no le prestó mucha atención, en cambio bromeaba del otro lado con el primer ministro de Qatar, Mohammed Abdulrahman Al-Thani.
Aunque en principio esta Junta de Paz trabajará en el conflicto de Gaza, Trump mencionó la guerra entre Ucrania y Rusia, así como Hezbolá y el Líbano. “Tienen que entregar las armas y si no lo hacen, será el final de ellos”, dijo sobre el grupo paramilitar musulmán.
PARTICIPACIÓN. El presidente compartió imágenes del evento en sus redes sociales, donde resaltó el papel de Trump para “volver a poner la paz en el centro de la agenda mundial”, así como la pertinencia de Paraguay en este proceso.
“Desde ese llamado, Paraguay con principios firmes. Con la fuerza serena de un Paraguay gigante que cree en el diálogo y en la construcción de consensos. Venimos de una historia marcada por la paz y el respeto entre los pueblos”, publicó.
La permanencia de los países está sujeta a su capacidad de pago de una membresía de USD 1.000 millones y la voluntad de la Presidencia, que inicialmente la ejerce el estadounidense.