La muestra reúne por primera vez obras pertenecientes a las colecciones de los familiares del artista plástico: Ignacio Soler Blanch, Beatriz Heisecke, Gustavo Benítez Soler y María Eugenia Fernández.
Las pinturas datan de inicios del siglo XX hasta finales de los años 70, y están realizadas en diversos soportes y con temáticas que expresan paisajes rurales y urbanos; los retratos y la visión del artista sobre temas políticos y sociales.
Ignacio Núñez Soler fue un destacado artista plástico paraguayo. Se inició en la pintura de la mano de su hermano Tomás Soler, novel pintor y decorador, quien a su vez había aprendido con el francés Julio Mornet y el italiano Guido Boggiani.
Su arte naif adquirió características muy singulares, pues un Núñez Soler se distinguía a la distancia por sus rasgos personales, sobre todo cuando se trataba de una pintura sobre la ciudad de Asunción, urbe que conocía profundamente.