REUTERS y EFE
WASHINGTON - EE. UU.
El presidente Barack Obama celebró su cumpleaños número 51 con una ronda de golf, para luego dirigirse al retiro presidencial de Camp David a fin de pasar una velada tranquila lejos de la campaña electoral. Obama, un ávido golfista, jugó en la base de la fuerza aérea Andrews.
La Casa Blanca no reveló detalles sobre los planes del presidente por la tarde, o el menú de cumpleaños que compartiría con su esposa Michelle en su retiro en las montañas Catoctin en Maryland.
Sus hijas se encontrarán en un campamento de verano boreal esta semana y no estuvo claro de inmediato si estarían presentes en las actividades de recreación de la familia.
ACUERDO CON SUDÁN. Obama celebró ayer el acuerdo alcanzado entre Sudán y Sudán del Sur sobre los ingresos procedentes del petróleo al señalar que abre “la puerta a un futuro de prosperidad” para ambos países. “Los líderes de Sudán y Sudán del Sur merecen ser felicitados por alcanzar un acuerdo y hallar un compromiso en un tema tan importante, por ello aplaudo los esfuerzos de la comunidad internacional para apoyar a las partes a encontrar una solución”, afirmó.
El expresidente sudafricano Thabo Mbeki, mediador en la disputa, anunció que Sudán y Sudán del Sur llegaron a un acuerdo sobre el conflicto que en materia de petróleo llevó a intensos enfrentamientos en la zona fronteriza de ambos países en los últimos meses. “Estoy también animado por el anuncio de un posible acuerdo en el acceso humanitario al sur de Kordofán y el Niño Azul, e insto a la inmediata implementación de este pacto para suministrar urgentemente la necesitada asistencia humanitaria a las personas en esas zonas”, agregó Obama.
ROMNEY NO REVELA AL “NÚMERO DOS”
El aspirante republicano a la Casa Blanca Mitt Romney mantiene secreto sumarial sobre su posible candidato a la vicepresidencia, y tiene en vilo a su propio partido ante el que se adelanta como anuncio inminente de su “número dos”. Las apuestas mediáticas indican que Romney elegirá a un compañero político que lo ayude a superar las flaquezas que dejan al descubierto las encuestas, como su escasa popularidad con los hispanos y la clase obrera. Los analistas vaticinan que su vice será una figura poco desgastada por los focos de la opinión pública y con credenciales como gestor.