07 may. 2026

Nuevo satélite PACE de la NASA detecta olas de calor marinas de meses en el Pacífico

El satélite Plancton, Aerosoles, Nubes y Ecosistemas Oceánicos (PACE), lanzado en febrero por la NASA y que permite captar los 256 colores del océano, detectó un incremento de las olas de calor marinas en el Pacífico, con una duración de dos y tres meses, que impactan negativamente en los ecosistemas que no pueden migrar hacia aguas más frías.

Satélite Pace.jpg

El nuevo satélite de la NASA detecta olas de calor marinas de meses en el Pacífico.

Foto: somosfan.com.

Así lo expuso este martes la directora del programa de Biología Marina y Biogeoquímica de la sede principal de la NASA, Laura Lorenzoni, en un receso del 26° Congreso Internacional Ocean Optics, en el que expertos de todo el mundo exponen los avances más recientes en el estudio del color del océano y la óptica marina, áreas fundamentales para comprender el impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos.

El color del océano

La científica senior del laboratorio de Ecología Oceánica de NASA, del centro espacial de vuelo de Goddard, Violeta Sanjuan, que estudió Oceanografía en Gran Canaria, recordó que PACE es el satélite más reciente en la flota de observación de la Tierra de la agencia del Gobierno estadounidense y explicó que su primera misión “ya permite ver con mucha definición el color del océano”.

“Antes podíamos ver entre siete y diez colores, que nos daban información del contenido del agua; ahora, las misiones como PACE son hiperesprectales, ven todos los colores disponibles, hasta 256, y nos dan mucha más definición, y con ello, podemos saber con muchos más detalles qué comunidades de fitoplancton hay en el agua”, ya que cada una tiene diferente coloración, refirió.

Lea más: Un misterioso “oxígeno negro” producido en las profundidades del océano Pacífico

Esto permite monitorizar a diario información sobre cambios de especies, resaltó Sanjuan, quien admitió que, desde el punto de vista de la óptica marina, Canarias (archipiélago español) es una zona muy interesante por la dificultad que entrañan el afloramiento sahariano o los vórtices que se generan al sur, lo que hace que los algoritmos tradicionales que se usan para ver clorofila y fitoplancton no funcionen con estos valores tan extremos, a lo que se suma la contribución del polvo sahariano, que dificulta la señal óptica.

Un buen laboratorio

“Esto hace que sea una zona importante porque supone nuevos retos y también es un buen laboratorio para investigar diferentes algoritmos que nos puedan dar una mejor definición”, ámbito en el que existen trabajos locales, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Plataforma Oceánica de Canarias, muy relevantes, dado su amplio conocimiento en óptica, añadió.

Laura Lorenzoni subrayó la importancia de los datos que ofrecen los instrumentos de óptica oceánica, puesto que “permiten entender de manera indirecta qué es lo que está en el agua, flotando o disuelto, y eso nos da información sobre la salud del océano y cómo ha estado cambiando”.

Debido al calentamiento global, los cambios detectados a nivel global consisten en una redistribución de las especies de fitoplancton, si bien se continúa investigando para entender “cuál va a ser el impacto” de este fenómeno en los seres humanos, las pesquerías o el turismo, que se pueden ver perjudicados por la proliferación de macroalgas como el sargazo en las playas, como ocurre en el Caribe y pasa también, cada vez más, en el Atlántico.

“Hasta ahora hemos podido ver si hay o no hay, ahora podemos entender quién está ahí, qué tipo de fitoplancton es tóxico o no, si es favorable a la pesquería o no, y eso nos permite entender cuál es la salud del océano, por qué hay ciertas especies que no se dan, a menos que las condiciones sean nocivas o favorables”, precisó.

Así, se constató que el calentamiento de las latitudes medias y altas propició la expansión de especies que antes no estaban en esas zonas, de la misma forma que se constató un incremento de las olas de calor marinas, como ocurre en tierra, que causan que macroalgas y otros organismos que están fijos en el sustrato rocoso, que no se pueden mover, acaben muriendo.

Fuente: EFE.

Más contenido de esta sección
El presidente estadounidense, Donald Trump, acusó de nuevo este miércoles al papa León XIV de querer que Irán cuente con un arma nuclear, e insistió, en vísperas de que el secretario de Estado, Marco Rubio, visite el Vaticano, en que eso no puede ocurrir aunque no sea del agrado del pontífice.
La firma tecnológica Anthropic anunció este miércoles un acuerdo con SpaceX, la empresa del multimillonario Elon Musk, para utilizar la totalidad de la capacidad de cómputo del centro de datos Colossus 1, con el objetivo de mejorar la disponibilidad de su asistente de inteligencia artificial Claude.
El empresario estadounidense Ted Turner, fundador de la CNN, falleció este miércoles a los 87 años, informó la propia cadena.
La princesa de Gales, Catalina, hará este mes un viaje en solitario a Italia que tendrá como tema principal la educación y el desarrollo de los niños más pequeños, en lo que será su primer desplazamiento al extranjero desde que superó un cáncer, según informó este miércoles el palacio de Kensington.
Un adolescente abrió fuego este martes en una escuela del noroeste de Brasil y mató a dos empleadas e hirió a una tercera y a una alumna, informaron las autoridades.
La ex modelo francesa Juliette G. dice que le llevó años comprender cómo terminó en un dormitorio de Nueva York con Jeffrey Epstein, pero ahora cuenta a AFP las “etapas” que la llevaron a acabar en manos de este delincuente sexual.