La escultura se encuentra precisamente en los bajos de la fachada litoral del Palacio de Gobierno, un edificio de mucha historia y belleza, en una infraestructura que realza la hermosa naturaleza de ese sector ribereño de la capital.
Sobre todo en horas de la noche, cuando las letras en rojo y blanco son iluminadas artificialmente, sumándose a las luces que engalanan la sede gubernativa, el espectáculo se constituye en un verdadero regalo para la vista a criterio de los primeros visitantes, aunque no faltan los más críticos.
Este tipo de portal se tiene en ciudades americanas y europeas, como Montevideo, Nueva York, Cancún y Amsterdam y, en el caso del Paraguay, en Encarnación.
Durante la habilitación, el intendente Mario Ferreiro señaló que este sitio se convertirá sin ninguna duda en un punto obligado para estudiantes, turistas y los mismos capitalinos, para llevar algún recuerdo fotográfico, similar a las postales que muestran otros territorios de nuestro país y que son muy apreciados por propios y extraños.
La estructura fue donada por la empresa Delgado Arquitectos SA y forma parte de un obsequio al Municipio asunceno en el marco de su 480 aniversario. El titular de esa firma, arquitecto Julio Delgado, acompañado de su esposa Diana de Delgado, quien ideó la materialización de las letras gigantes, explicó que 150 personas de su personal consideraron hacer ese justo reconocimiento a una capital que da tantas oportunidades a sus habitantes y a visitantes.