A Krugman, premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales en 2004, se le galardona por sus “análisis de los patrones de comercio y de la localización de la actividad económica”, según el fallo de la academia difundido hoy en Estocolmo.
El economista estadounidense Paul Krugman posa en Nueva York (Estados Unidos) el 23 de junio de 2004. Krugman, ganador del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales de 2004, se ha hecho con el Nobel de Economía “por su análisis de los patrones de comercio y la localización de la actividad económica”, informó hoy la Real Academia Sueca de las Ciencias. EFE | Ampliar imagen
Su “nueva teoría del comercio”, formulada en 1979, permitió superar la explicación del economista británica David Ricardo, vigente desde principios del siglo XIX, que reducía el comercio internacional a las diferencias entre países y que se había mostrado insuficiente después de la II Guerra Mundial.
Las teorías de Ricardo, perfeccionadas en las décadas de 1920 y 1930 por los suecos Heckscher y Ohlin, no llegaban para explicar la dominación progresiva del comercio internacional por países con condiciones similares y que comercializaban los mismos productos.
Para elaborar su teoría Krugman partió del concepto básico de “economías de escala”, por el que, a mayor volumen de producción, más baratos son los costes; y de que los consumidores demandan variedad de productos.
A partir de ahí concluyó que el nuevo fenómeno se explicaba por permitir la especialización y la producción a gran escala, lo que resultaba en costes más bajos y una mayor diversidad de la oferta.
La nueva teoría ha sido aceptada comúnmente como un complemento fundamental a las formulaciones clásicas, e inspiradora además de un enorme campo de investigación y con numerosas aplicaciones, por ejemplo, en la denominada “nueva geografía económica”, que el propio Krugman apuntó ya en 1979 y que luego desarrolló.
Siguiendo las formulaciones de Krugman se pueden explicar fenómenos como el de la concentración urbana, por qué actividades económicas similares se concentran en los mismos lugares o el modelo centro-periferia a nivel mundial.
Considerado uno de los economistas más influyentes de su generación, de inspiración “neokeynesiana” y gran divulgador, Krugman ha escrito una veintena de libros, entre ellos, “El gran engaño” (2003), donde denuncia la sumisión del sistema político, judicial y económico estadounidense a la extrema derecha.
El libro, que se convirtió en un éxito de ventas, es en realidad una recopilación de sus artículos en prensa escrita, a través de los que se ha labrado una sólida carrera como polemista, desde 2000 centrada en su influyente columna en “The New York Times”.
Desde allí este apasionado “blogger” ha destacado como un opositor declarado del neoliberalismo, en particular de la política del presidente estadounidense, George Bush, también ahora en momentos de crisis financiera internacional.
En un artículo publicado hoy por el diario neoyorquino, Krugman elogia las medidas de rescate financiero anunciadas por el Reino Unido en contraposición a Estados Unidos, que se ha enredado en respuestas marcadas por la “distorsión ideológica”.
Licenciado en la Universidad de Yale en 1974, Krugman se doctoró en 1977 por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y desde 2000 ejerce como profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Universidad de Princeton.
Krugman ha sido además miembro del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca con el presidente Ronald Reagan, asesor del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional (FMI), de la Comisión Trilateral y de la ONU.
En 1991 fue distinguido con la medalla John Bates Clark, que la Asociación Americana de Economistas concede cada dos años al economista menor de cuarenta años que ha realizado la contribución más importante a las ciencias económicas.
El Nobel de Economía, que en realidad se llama Premio de Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, es el único que no forma parte del legado del fundador de los premios.
Este galardón fue instituido en 1969 por el Banco de Suecia, que financia el premio; es otorgado por la Real Academia de las Ciencias y al igual que el resto está dotado con 10 millones de coronas suecas (un millón de euros, 1,4 millones de dólares).
Con el anuncio del Nobel de Economía se cierra la ronda de ganadores de estos premios, que se entregarán el próximo 10 de diciembre en la habitual doble ceremonia en Estocolmo y Oslo.