El entretenimiento era la sangre de gladiadores que se mataban para divertir o las fieras destrozando a inocentes, fue el tiempo de las persecuciones de los cristianos echados para comida de tigres y leones para disfrute de los espectadores.
Los tiempos han cambiado. Llegan las elecciones y como los políticos necesitan los votos nos ofrecen lo que no queremos: pan y circo.
El pan del clientelismo. Concretamente en los bañados son las camionadas de escombros o los trabajos temporales. Además de bolsas llenas de medicinas, robadas (así como suena), de los hospitales públicos que carecen de ellas.
El circo son las palabras engañosas de promesas, que ahora van acompañadas con guitarreadas que nos hacen preguntar de dónde ese candidato ha sacado la plata para esos conjuntos caros.
Y de este pan y de este circo salen los que por un cincuenta mil van a vender sus votos por cinco años.
Señores candidatos a la Municipalidad, los bañadenses no queremos ni pan ni circo.
Si quieren que les escuchemos ayúdennos a quedarnos en los bañados. Invítennos a hacer el trazado de una avenida costera que sea defensa costera sin hacer demasiado daño a los pobladores. Permitan que vivamos hasta la cota 57 y que en meses se haga el catastro de nuestros barrios. Queremos fuentes de trabajo. Queremos una policía educada y con sentido humano, que no tenga el gatillo fácil ni torture ni cobre coimas. Queremos el saneamiento de las aguas servidas, que por no tenerlo llenan nuestras calles. Queremos la habilitación de canchas que desde años no se pueden usar.