Por Esteban Aguirre Barrail - Director Ojo de Pez SA |
Hace poco mi abuelo Pituco me contó que cuando yo era un bebé, él me miró y dijo: “Este niño ya se ganó el mundo con esta sonrisa, sólo es cuestión de que la comparta”. Hasta ese día, considero que fui una persona que transmitió buena onda y cierta cantidad de risas como forma de ser. Hoy puedo decir que, gracias a esas palabras, esta se ha convertido en mi misión de vida.
Sonreír nos quita años de encima, es como rejuvenecer con un leve dolor abdominal. Alguien que nos regala un momento de risas, aunque sea una vez en la vida, vale oro bañado con oro. Recuerden esto.
Vivir a través de los ojos de una persona a quien contagiaste una sonrisa, no tiene precio y no tiene mejor paga. Al menos es lo que pienso y mi abuelo ratifica. Levantarse al lado de la persona que amás y quitarle una sonrisa al instante es probablemente una de las mejores experiencias que un ser humano pueda experimentar.
Al buscar un poco de información sobre el arte de sonreír, me encontré con una grata sorpresa. Había sido los efectos físicos de la risa son los siguientes:
Ejercicio: con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa.
Limpieza: se lubrican y limpian los ojos con lágrimas. La carcajada hace vibrar la cabeza y se despeja la nariz y el oído. Además, elimina las toxinas, porque con el movimiento el diafragma produce un masaje interno que facilita la digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias tóxicas.
Oxigenación: entra el doble de aire en los pulmones, dejando que la piel se oxigene más.
Analgésico: durante el acto de reír se liberan endorfinas, los sedantes naturales del cerebro, similares a la morfina. Por eso, cinco o seis minutos de risa continua actúan como un analgésico.
Rejuvenecedora: rejuvenece al estirar y estimular los músculos de la cara. Tiene, además, un efecto tonificante y antiarrugas.
Previene el infarto: el masaje interno que producen los espasmos del diafragma alcanza también a los pulmones y al corazón, fortaleciéndolos.
Facilita el sueño: las carcajadas generan una sana fatiga que elimina el insomnio.
Como prometí al abuelo que transmitiría al mundo alegría les dejo con una breve idea:
«Un paraguayo se encuentra con un koreano y le dice:
»-¡Hola!
»Y el koreano le dice:
»-Las 12:30.»