Economía

¡Ñande valé!

 

Pregunté a mis amigos, emprendedores y trabajadores:

–¡Cuentenme qué y cómo hicieron para no parar en este tiempo! ¿Qué acciones realizaron para salir a enfrentar esta ya larga pandemia?

Comparto aquí la estrategia que les permitió seguir trabajando y los emprendimientos que nacieron:

Negocio de capacitación y gastronomía:

“Tenemos un estudio de grabación y filmación propio para llegar a nuestros estudiantes con clases online y producción audiovisual”.

Una industria

“Estamos trabajando con todo el plantel. Fortalecimos la vacunación: 98% vacunados. El 70% ya tiene 2 dosis.

Mantenemos todos los protocolos sanitarios: lavado de manos, tapaboca, aislamiento.

Tenemos bus exclusivo para llegar al trabajo y regresar a casa”.

“Nos quedamos sin trabajo, mi esposo se lanzó a preparar pizzas caseras con entrega a domicilio”.

“Siempre trabajé de mozo, y cuando cerraron los restaurantes, me dediqué al delivery”.

“Fui recepcionista de una empresa, tenía tiempo para hacer manualidades, aprendí preguntando y observando en las redes. Ya jubilada continúo haciendo trabajitos que me solicitan vecinos y parientes. Agradezco a la empresa que me apoyó. Me entretengo y gano una platita extra”.

“Nosotros no paramos, pero… dejamos libre el día sábado para descansar y cuidarnos en familia. Esto generó un ambiente de armonía, porque todos apreciaron ese día extra para alargar el descanso”.

Me alegran estos testimonios, porque todos necesitamos dar nuestro aporte, nuestro carisma y talentos. Trabajar nos alegra y, además, recibimos un ingreso económico necesario. No en balde se dice: “El trabajo es salud”, “me hace sentir valioso e importante”.

No sabemos a ciencia cierta, cuando acabará la pandemia. Ya llevamos casi 2 años. En Paraguay aumentan las muertes y casos.

El sector de servicios fue el más afectado por la pandemia y aún se encuentra en proceso de recuperación: restaurantes, turismo, comercio en general.

La buena noticia es que varios sectores de producción crecieron un poco más del 5% en este tiempo: la actividad ganadera, el sector de construcción y la actividad industrial.

No podemos vivir sin trabajar, por ese motivo cumplimos con todas las normas impuestas para evitar el contagio. Allí donde vayamos nos protegemos nosotros y a los demás. No es complicado, una mascarilla apretada permanente y espacios comerciales abiertos, bien aireados y por supuesto, protegidos con la vacuna.

La consigna es cuidarnos unos a otros, y así con esa actitud seguir trabajando, lo necesitamos y nuestro país debe seguir avanzando, produciendo, comercializando, exportando.

No podemos perder ningún mercado ya conquistado, y sobre todo necesitamos dar mayor valor agregado a nuestras exportaciones, innovar estrategias y productos para seguir creciendo.

¡No podemos bajar los brazos!

Tenemos energía, creatividad y motivación para trabajar sin parar por el bien de todos.

No podemos rendirnos porque hay un país joven que necesita aprender, estar ocupado y producir para sentirse útil a su patria y a su familia.

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