La copa Argentina de Tenis, auspiciada por Peugeot, torneo de exhibición que se realizó en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, sirvió para poner nuevamente en la vidriera de la consideración internacional a dos grandes jugadores top en su momento, que disputaron una excelente final, en la que se alzó con la victoria el local David Nalbandián, superando por doble 6-4 al chipriota Marcos Baghdatis, actual número 42 del ránking del mundo.
Ambos demostraron estar recuperados de sendas lesiones que le afectaron este año. El chipriota, uno de los jugadores más queridos del circuito, a partir de aquel inolvidable abierto de Australia del 2006 en el que fue subcampeón y le ganó un set nada menos que a Roger Federer. Tanto fue así, que por más que haya sido clarísimo el aliento a favor del local, como era obvio, hubo también voces de estímulo para el simpático isleño.
El cordobés, hoy 64 ATP, había ganado su último torneo en Sidney, el primer certamen que jugó en 2009 y luego ya no pudo reprisar esa gestión en sucesivos torneos jugados en Melbourne (Grand Slam), Buenos Aires, Acapulco, Indian Wells, Miami, Montecarlo, Barcelona y Estoril, debiendo incluso parar largo tiempo su actividad al pasarle factura una vieja lesión.