Política

Mujer que desafió al régimen pide que se acaben los privilegios

 

Liz Fernández Casabianca, protagonista de la histórica imagen frente a la Catedral Metropolitana cuando desafió a la policía stronista, reflexionó sobre la democracia y la caída de la dictadura.

A más de tres décadas del fin del régimen de Alfredo Stroessner, la activista social sostuvo que falta mayor firmeza para combatir la corrupción y que se debe mover el tablero para cambiar las cosas en el país.

“Ahora está todo por hacerse (en el país). Está todo en cuerdas muy flojas. No hay temperamento. No hay criterios. Hay mucha corrupción. No hay carácter. No hay patriotismo. Hay que mover el tablero de ajedrez”, sentenció la mujer que inmortalizó la imagen que desafió al régimen stronista, aquel 26 de abril de 1986.

Liz afirma que no tiene dudas de que valió la pena toda la lucha que hicieron los ciudadanos que se resistieron y se enfrentaron a la dictadura que duró 35 años en el poder; entre ellos, estuvo su padre (Ignacio Fernández), quien estuvo preso y realizó una huelga de hambre durante 40 días.

La mujer cuestionó el abuso de poder y los privilegios que actualmente generan una gran carga para el Estado y los ciudadanos. Consideró que hay que tener firmeza para acabar con esta situación mediante una reacción más fuerte de la sociedad paraguaya.

“Debe haber una lucha de la ciudadanía consciente de que se acaben los privilegios; las prebendas a los políticos van carcomiendo la democracia”, significó. Puntualmente lamentó que los usuarios de la ANDE deban pagar por el servicio para sostener el privilegio y beneficios que reciben los estatales a costa del erario público.

LIBERTAD. Fernández Casabianca significó que el único camino para superar la situación es que “todos tenemos que estar fuertes”.

Sostuvo que hay que lograr la igualdad, la libertad y la fraternidad para mejorar las condiciones de vida.

Recordó que cuando fue captada por las imágenes de un fotógrafo de Última Hora, ella se encontraba participando de una misa en la iglesia de la Catedral por cuatro médicos que estaban presos (entre ellos, Carlos Filizzola y Desirée Masi). “Al salir, como en todos los actos cantábamos Patria querida y ahí vino la Policía, el carro hidrante y querían dispersarnos con la fuerza del agua y ahí me di vuelta para decir que es nuestro espacio y pedirles que se vayan de ahí. ‘¡Fuera de aquí!’, les dije”, expresó.

Cuando cayó el gobierno de Stroessner, ella se encontraba en Buenos Aires. Comentó que fue un momento único cuando se enteró y quería regresar al país.


31 AÑOS DE DEMOCRACIA EN PARAGUAY

Debe haber una lucha de la ciudadanía consciente para que se acaben los privilegios (en el Estado).
Liz Fernández C.,
luchadora social.

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