REDACCIÓN|CDE
Fue a través de la prueba de Papanicolaou (PAP) que se le practicó en agosto del 2012 y en la que se detectó que tenía una lesión escamosa de alto grado CIN III por el virus del papiloma humano (HPV).
El equipo de Atención Primaria en Salud (APS) de la comunidad, inició trabajos de autogestión para ayudar a la paciente a sobrellevar este mal y llegar a acabar con el mismo, fue así que se consiguió en forma totalmente gratuita que la mujer se realizara su colposcopia y biopsia con el doctor Dionisio Omar Reinoso, ginecólogo especialista en patología cervical y colposcopia, quien realizó los estudios en una clínica privada.
“Posteriormente en el Hospital Distrital de Minga Guazú, se realizó la conización el 27 de noviembre de 2012, donde fue retirada en su totalidad la lesión mediante una cirugía. La paciente hoy está curada y en la actualidad sigue sus controles en el mismo lugar y hasta la fecha asiste a sus controles de rutina con la satisfacción de haber vencido el cáncer”, dice textualmente parte del informe.
Todo este trabajo exitoso fue posible gracias a la gestión conjunta realizada por la Lic. Leticia Alonzo de la USF Acaraymi y el apoyo del Dr. Dionisio Omar Reinoso, los estudios fueron realizados en el CIM (Centro de Investigaciones Médicas) de la Universidad Nacional del Este donde se realizaron en forma gratuita.
PAP. La prueba de Papanicolaou (llamada así en honor de Georgios Papanicolaou, médico griego que fue pionero en citología y detección temprana de cáncer), también llamada citología exfoliativa o citología vaginal, se realiza para diagnosticar el cáncer cervicouterino.
El objetivo de esta prueba consiste en encontrar los cambios de las células del cuello que son precursores del cáncer, antes de que empiecen a causar síntomas y permitiendo que los tratamientos sean eficaces. El cáncer cervico uterino es una enfermedad que es 90% prevenible, si la prueba de papanicolaou se realiza regularmente.
Esta prueba deben realizársela todas las mujeres que hayan iniciado su vida sexual una vez al año durante dos o tres años consecutivos, y si los resultados son negativos se repetirá cada tres a cinco años en caso de no haber factores de riesgo y hasta los 65 años.
Si existen factores de riesgo para cáncer de cuello de útero (Factores hereditarios, edad, inicio a temprana edad de relaciones sexuales, sexual, infección por VPH o historia personal de Enfermedades de Trasmisión Sexual ETS, tabaquismo, multiparidad, inmunodepresión, toma de anticonceptivos orales) el seguimiento tendrá que seguir siendo anual.