Sucesos

Mujer en espacios de poder enriquece política pública, según ministra Pérez

Los desafíos en materia de seguridad siguen siendo importantes, pero la muestra del toque femenino o de las mujeres da un enfoque más integral, según la secretaria e Justicia.

Durante su participación en la primera conferencia en “La hora de EL PAcCTO”, dedicado a las mujeres líderes que luchan contra el crimen organizado, la ministra de Justicia, Cecilia Pérez, dejó en claro la importancia de las mujeres en espacios, en materia de seguridad, para dar un enfoque integral a las políticas públicas.

Afirmó que luego de su intervención en el trágico y violento episodio registrado durante un motín en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, que dejó muertos y heridos, se logró desactivar la revuelta y desde entonces, varias autoridades (hombres) del Gobierno cambiaron su forma de mirar hacia su trabajo. “Creo que se ha visualizado el liderazgo femenino”, resaltó.

El programa de asistencia contra el crimen organizado se realizó entre 13 países de América Latina y 5 de la Unión Europea, tratando en su primer capítulo: “Mujeres líderes contra el crimen: Desafíos y soluciones en un mundo de pandemia”, dejando en evidencia la necesidad de crear redes de mujeres que estén al frente de las instituciones contra el crimen.

Al respecto, la ministra Pérez manifestó que “es importante estar unidas, creativas y coordinadas. Para ello es importante que las mujeres tengan presencia en espacios de poder para que las políticas públicas tengan el enfoque integral que aportan las mujeres”.

“Los desafíos que tenemos en materia de seguridad siguen siendo importantes, pero la muestra del toque femenino o de las mujeres da un enfoque más integral. Cuando necesitamos tomar medidas duras, lo hacemos; pero cuando necesitamos ver el bosque y no solo el árbol, porque generalmente las estructuras de seguridad son cerradas, son verticales, las mujeres podemos ver los distintos niveles y es así que lo abordamos por los niveles que tiene”, explicó la secretaria del Estado.

Pérez resaltó la presión que reciben las mujeres al ocupar altos cargos en un Gobierno, además de lo difícil que se hace poder cambiar las estructuras de ciertos sistemas de trabajos ya implementados. “Cuando tenemos estos cargos, tenemos una presión siempre de seguir las estructuras masculinas implementadas en estos ámbitos y tenemos la presión de romper estos esquemas para poder trabajar viendo la situación de manera más integral”, precisó.

Para la ministra, se deben considerar y tener muy en cuenta el abordaje de las mujeres en materia de seguridad para obtener un trabajo coordinado con mayor resultado efectivo y eficaz para las instituciones que emplean en seguridad.

PANDEMIA Y CÁRCELES. Sobre el programa de la Hora del PAcCTO y el trabajo que viene desarrollando en su gestión, la ministra Pérez resaltó los cambios y resultados que tuvieron en el sistema penitenciario con la pandemia. “En el sistema penitenciario ya teníamos una crisis de seguridad y superpoblación y con la pandemia se desató otra situación complicada con las restricciones de los derechos de la visitas, que generaban montones de episodios de seguridad, lo que llevó a replantearnos a cómo enfrentarlos y a darle participación a la población penitenciaria”, contó, alegando que primeramente recibió una gran cantidad de críticas.

“De tener clanes y grupos organizados operando en los centros penitenciarios, optamos por hacerles partícipes de las decisiones que tomábamos y generamos mesas de diálogos. Fuimos criticados en su momento, pero eso evitó que tengamos episodios de seguridad. Desde el momento en el cual ellos (los internos) comprendieron lo que significaba la pandemia y que las decisiones que tomábamos a cambio de escuchar sus reclamos”, relató la ministra.

En ese sentido, recordó que en el motín de Tacumbú registrado el pasado 16 de febrero, que dejó 7 muertos, varios de ellos decapitados, el pedido de los revoltosos internos era la presencia en el penal de la ministra. Ante esta situación, Pérez indicó que los encargados de la seguridad le recomendaron no asistir a la penitenciaría porque ponía en riesgo su integridad física.

“Todos me recomendaban que no vaya al penal, pero mediante mi intervención se logró desactivar la revuelta”, afirmó la ministra de Justicia, quien remarcó: “Después de eso, muchas personas del Gobierno me dijeron ‘no creo que algún ministro hombre se haya animado alguna vez a entrar en la cárcel durante un motín’”, recordó.

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