Por Édgar Medina
CIUDAD DEL ESTE
Los cables de energía eléctrica fueron instalados en la tierra, sin el ducto ni caño en la plaza Van Aaken, donde el 3 de enero pasado sufrió una descarga eléctrica la niña Sara Amapola Insfrán Torres, quien falleció 17 días después. La niña estaba jugando con un familiar en la plaza.
Las irregularidades fueron detectadas ayer durante un peritaje realizado como acto investigativo por los fiscales Cinthia Leiva y Marcelo Saldívar. Por el caso hay 3 imputados por homicidio culposo e intervenciones peligrosas en la construcción. La fiscala Cinthia Leiva no descartó ampliar la imputación por más delitos en la carpeta fiscal.
El peritaje se realizó con técnicos de la Administración Nacional de Electricidad, quienes excavaron la escena donde la niña estuvo jugando en el momento en que recibió una descarga eléctrica, que la tiró al piso y dejó pegada por un reflector ubicado en tierra como parte de la ornamentación de la plaza.
Los electricistas señalaron a la fiscala que los cables utilizados en el lugar no tenían las especificaciones para uso subterráneo, al destacar que los cables bajo tierra debían tener caños de protección, un ducto con colchón de arena y protegidos con ladrillos.
Además del lugar donde se produjo el accidente, los fiscales verificaron los postes de caño de metal del alumbrado interno, donde también constataron que los cables fueron enterrados sin protección.
El abogado Éver Vera Barrientos, representante de Lainuz SA, sostuvo ayer que el lugar donde ocurrió el accidente no formaba parte del trabajo realizado por la empresa. “Donde se están haciendo las pericias no es nuestra construcción; es una obra vieja; los materiales mismos son viejos. Nuestro trabajo va hasta el alumbrado; si se ha planteado un empalme, se sacó de ahí el cable”, dijo.
El abogado sostuvo que ellos pusieron más de lo que estaba en el pliego de bases y condiciones, ya que tuvieron que instalar jabalinas para proteger a las personas, reponer los bancos de material por bancos de granito y reponer más de 400 metros de cable que fueron robados por vándalos.
La propietaria de la constructora Lainuz SA, Carmen Carolina Fernández Peralta, el arquitecto Pedro César Duarte Núñez, director del Área Urbana, y la arquitecta Beatriz Maidana Vega, jefa de Obras Municipales, fueron imputados por la fiscala Cinthia Leiva y el fiscal Marcelo Saldívar por homicidio culposo y actividades peligrosas en la construcción el 16 de febrero pasado.