13 jul 2026

Muerte de capo mexicano podría desatar guerra en su cártel y con sus rivales

México, 17 dic (EFE).- La muerte del capo Arturo Beltrán Leyva, alias “El jefe de jefes”, en un enfrentamiento con la Armada de México podría desatar una guerra al interior de su cártel y avivar las existentes con otros grupos rivales, dijo hoy el procurador general (fiscal), Arturo Chávez Chávez.

La muerte de Beltrán Leyva “obligará a una reestructuración de su cártel y no es descartable que se dé violencia en su interior hasta que se defina el nuevo mando”, explicó en rueda de prensa.


Miembros de la Armada de México presentan hoy, jueves 17 de diciembre de 2009, en el hangar de la Marina en Ciudad de México a un hombre, no identificado, detenido anoche junto con
Gabriela Vega Pérez (sin fotografiar) y Catalina Castro López (sin fotografiar), presuntos integrantes del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, durante un enfrentamiento en Cuernavaca, en el estado mexicano de Morelos, donde murió el jefe del clan mexicano, Arturo Beltrán Leyva, alias “El Barbas”. El presidente mexicano, Felipe Calderón, calificó este jueves, de “golpe contundente contra la delincuencia” la acción militar de la marina contra el cártel de los hermanos Beltrán Leyva, que resultó en la muerte de siete de sus integrantes. EFE | Ampliar imagen

Asimismo, consideró que otros cárteles rivales, como el de Sinaloa, pueden interpretar la muerte de este capo como “una oportunidad para fortalecer posiciones y puede significar enfrentamientos” entre las organizaciones criminales.

El operativo que acabó ayer con la vida de Beltrán Leyva y de otros seis sicarios es un “golpe muy duro y un importante avance en la lucha” contra las bandas de narcotraficantes, cuya violencia ha causado 15.000 muertos en los tres años de mandato del presidente Felipe Calderón, afirmó el titular de la Procuraduría General de la República (PGR).

Aseguró que la dimensión de la lucha contra el narco demuestra que el despliegue de unos 40.000 soldados en varios estados del país para apoyar este combate “es indispensable y un baluarte” necesario.

Chávez insistió en que el Ejército y la Marina, responsables del operativo contra los Beltrán Leyva, se mantendrán en la lucha contra el narcotráfico hasta que la estrategia “deje de ser de un problema de seguridad nacional y vuelva a ser problema de seguridad pública”.

La acción contra esta organización, realizada el miércoles en un lujoso bloque de pisos del centro de la ciudad de Cuernavaca, capital del central estado de Morelos, no perseguía la muerte de su líder, quien falleció por disparos en la puerta del apartamento que ocupaba.

Otros seis sicarios fallecieron y dos mujeres y un hombre fueron detenidos en el operativo de la Armada de México, donde también perdió la vida un soldado y otros dos marinos resultaron heridos.

“El Estado no persigue a los delincuentes para matarlos”, explicó Chávez, para aclarar que si los uniformados “son recibidos a balazos, responden a la agresión” como pasó en el operativo de Cuernavaca.

Las mujeres detenidas fueron identificadas como Catalina Castro López, de 44 años, y Gabriela Vega Pérez, de 18, en tanto que el nombre del capturado no fue proporcionado “debido a su estado de salud”.

El cadáver del “Jefe de Jefes” o “El Barbas” será definitivamente identificado a través de pruebas de ADN que serán comparadas con las realizadas a su hermano Alfredo Beltrán Leyva, alias “el Mochomo”, detenido en 2008, aunque las primeros testimonios y fotos recopiladas confirman su identidad, dijo el procurador.

Si algún familiar lo reclama, el cadáver será entregado y, en caso contrario, se enterrará en una fosa común dentro de algún panteón, detalló.

El operativo contra el cártel de los Beltrán Leyva fue posible gracias a otra acción llevada a cabo el pasado viernes en Tepoztlan (Morelos), en la que murieron tres sicarios y fueron detenidas decenas de personas, entre ellas varios músicos que amenizaban una fiesta.

Uno de ellos es Ramón Ayala, ganador de 4 premios Grammy, para quien las autoridades han solicitado al juez el arraigo, al igual que a otros siete músicos, explicó Chávez.

Según la PGR, el cártel que comandaba Beltrán Leyva es “muy violento” y se le atribuyen numerosos asesinatos, así como el tráfico de distintos tipos de drogas.

El operativo fue “realizado e implementado” por la Marina de México, aunque con la colaboración de unidades de inteligencia de Estados Unidos.

Arturo Beltrán Leyva era uno de los capos más buscados en México y por cuya captura la Fiscalía mexicana ofrecía 30 millones de pesos (unos 2,3 millones de dólares).

El liderazgo del cártel lo compartía con otro de sus hermanos, Mario Alberto Beltrán, y con el sanguinario Edgar Valdez, alias “La Barbie”, jefe de sus sicarios, ninguno de los cuales figura de momento entre los fallecidos o detenidos.

Los Beltrán Leyva eran parte del poderoso cártel de Sinaloa, comandado por Joaquín “El Chapo” Guzmán, pero se escindieron de este grupo porque consideraron que la captura de “El Mochomo” se debió a una traición del capo sinaloense.

Patricia Vázquez