08 jun. 2026

Muere el último veterano de la I Guerra Mundial

REUTERS, AFP y EFE

SIDNEY, AUSTRALIA

El británico Claude Choules, considerado el último combatiente de la I Guerra Mundial, murió mientras dormía en una residencia de ancianos en Australia, dijo su familia el jueves. Tenía 110 años.

“Siempre dijo que los viejos tomaban las decisiones que envían a los jóvenes a la guerra”, dijo su hijo Adrian Choules.

“La guerra para él era justo un sustento, era sólo su oficio”, afirmó Adrian y recordó que para su padre los alemanes eran entonces “monstruos, un pueblo terrible”, pero que después tomó conciencia de los hechos.

Chuckles, como era conocido por sus familiares y amigos, nació en 1901 en Wyre Piddle, Inglaterra, y mintió sobre su edad para poder enrolarse en la Marina Real.

Después de participar en la llamada Gran Guerra, combatió también en la II Guerra Mundial como oficial de la marina de Australia, país al que había emigrado en 1926 y donde permaneció luego de que terminó el conflicto.

Choules con apenas 15 años se alistó en la Marina británica para pelear en la I Guerra Mundial.

EN AUSTRALIA. Después de la guerra, se marchó a la ciudad australiana de Perth y se unió a la Marina australiana, trabajando como oficial de demoliciones en el puerto Fremantle durante la II Guerra Mundial, convirtiéndose en el último veterano en luchar en las dos guerras mundiales del grupo de 70 millones de soldados movilizados durante el primer conflicto mundial.

Se cree que el único otro sobreviviente de la I Guerra Mundial es el británico Florence Green, también de 110 años, que sirvió en la Fuerza Aérea británica, pero en un puesto no combatiente, como camarera en una base del Reino Unido.

Choules publicó en el 2009 un libro sobre su vida, Last of the Last (El último de los últimos).

El veterano emigró a Australia, en cuyas fuerzas armadas sirvió durante más de cuatro décadas.

Choules, quien nunca dio una entrevista, “amaba el jugo de mango y los chocolates”, declaró su hija Anne a la prensa cuando el exmilitar celebró sus 110 años de vida.

Al veterano británico le sobreviven dos hijas y un hijo, así como 13 nietos, 26 bisnietos y dos tataranietos.

Después de la muerte de Choules casi un siglo después del final de la contienda bélica, ya no quedan más combatientes vivos.

De los combatientes franceses sobrevivientes, Lazare Ponticelli, murió a los 110 años en marzo del año 2008, mientras que de los italianos, Delfino Borroni, falleció a la misma edad en octubre de ese año, en tanto que el veterano americano Franck Buckles perdió la vida en febrero del presente año.