El Tribunal Superior de Justicia Electoral –TSJE– fue escenario, en la tarde de ayer, de una guerra epistolar entre sus magistrados Juan Manuel Morales y Alberto Ramírez Zambonini.
El conflicto tiene su origen en el despido de Ricardo Lesme, director general de Informática, que según Morales perdió su confianza y según Ramírez es un profesional altamente capacitado.
Ramírez envió a Morales una nota en la que le solicitó realizar los trámites para que el técnico en informática Gerardo Facetti sea sancionado por firmar un segundo informe, que invalida un anterior, que tiene relación con la gestión de Lesme en la Dirección de Informática.
Ramírez señaló que el primer informe es lo oficial, porque reúne los requisitos para ser considerados “documento público”. Ese informe contiene una conclusión favorable a Lesme.
Ramírez sostuvo que el segundo documento, firmado solamente por Facetti, “contiene adulteraciones y agregados” que pretenden desvirtuar el informe anterior. El magistrado concluyó que Facetti estaría cometiendo el delito de “producción de documentos públicos de contenido falso”.
ENEMISTAD. Morales respondió a Ramírez que acusaba recibo “de su inamistosa y particular nota” y agregó que no encuentra irregularidad, “penal ni administrativa”, que justifique su reclamo.
Morales ratificó que el segundo informe es “adicional” al primero, que fue “maliciosamente utilizado antes de su tratamiento por el plenario”.
La guerra epistolar continuó con una nueva nota de Ramírez Zambonini. Este le dice a su presidente que rechaza las imputaciones en su contra “por su notoria improcedencia” y ratifica que el único documento oficial es el primero que fue firmado por Facetti y Duarte.
En la nueva nota, Ramírez insistió a su presidente que “se sirva proceder conforme a estricto derecho” para que sea sancionado Facetti.