“Se suele pagar con atraso de 60 días más o menos, un poco antes, un poco después, y si hacés por año una ejecución de entre USD 700 y 800 millones, seguramente por mes ha de ser entre USD 70 y 80 millones, en dos meses ya son más de USD 100 millones, que es una deuda normal, que vas a tener luego siempre. Es una deuda manejable, para estos volúmenes de obras”, explicó Sarubbi.
Resaltó el trabajo realizado hasta ahora en Obras Públicas para tratar de solucionar lo pasado, y hoy en día se están regularizando los compromisos pendientes. “Como gremio vial, lo que le estamos pidiendo al Estado, y eso es importante decir, es que hay que encarar también obras viales. Tenemos grandes inversiones hechas en equipamiento y en personal especializado en obras viales, entonces no quisiéramos que cambie la línea de hacer obras viales”, expresó.
Insistió que las obras viales también son de infraestructura, se necesitan, y desde la Cavialpa realizaron inversiones, por lo que si no trabajan no podrán “pagar las cuotas de los equipos”. “No se puede bajar demasiado la inversión, porque, primero, el país necesita de nuevas carreteras, y, por otro lado, nosotros necesitamos poder utilizar el personal y el equipo que tenemos”, reiteró.
INTERESES. Sobre los intereses pendientes de las deudas, que suman más de USD 100 millones, dijo que están trabajando con el Gobierno. “Creo que hay buena posibilidad de que se pueda empezar a cobrar en el corto plazo. Están haciendo un trabajo ahí también, de verificación de todas las facturas, porque recién se pudieron meter todos los pedidos de cobros de intereses cuando se cobraron los capitales. Ahí recién sabés cuántos días de atrasos tiene cada expediente”, relató.
Sarubbi agregó que las constructoras están acercando los documentos pertinentes al MOPC, “los pedidos” de cobro de intereses, “y el Estado está haciendo su trabajo con el Ministerio de Economía como para poder pagarnos”.