Moody’s Ratings asignó por primera vez la calificación Baa3 de largo plazo a Banco Itaú Paraguay, tanto para depósitos como para emisor, en moneda local y extranjera, con perspectiva estable. La entidad también recibió la calificación Prime-3 para sus operaciones de corto plazo.
Con esta evaluación, el banco ingresa a la categoría de grado de inversión (Investment Grade) de Moody’s y suma una segunda calificación internacional de este nivel, tras la nota BBB- otorgada por S&P Global Ratings, según destaca la banca en su comunicado.
En su evaluación, Moody’s destacó los fundamentos financieros de la entidad, entre ellos sus niveles de rentabilidad, capitalización, cobertura de previsiones y liquidez. También señaló la disciplina de gestión de riesgos compartida con su casa matriz, Itaú Unibanco.
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Según los datos incluidos en la evaluación, el resultado neto sobre activos tangibles del banco promedió 3,2% entre 2021 y 2025, por encima del 1,9% registrado como promedio del sistema financiero. A junio de 2026, el capital tangible común sobre activos ponderados por riesgo se ubicó en 24%.
Otro de los factores considerados fue la estructura de fondeo. Los depósitos representan aproximadamente el 80% del fondeo de la entidad y están compuestos principalmente por depósitos minoristas, que la calificadora identifica como una fuente estable de recursos.
Moody’s también señaló que el banco concentra una participación de mercado del 14% en captación de depósitos, lo que lo ubica entre las principales entidades captadoras del país y refleja su importancia sistémica.
En cuanto a la calidad de los activos, los préstamos con mora superior a 60 días promediaron 1,8% durante los últimos cinco años, frente al 2,4% del promedio de la industria. A junio de 2026, las previsiones cubrían el 121% de esos préstamos.
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La calificadora, siempre según el comunicado, también indicó que la exposición directa del banco al segmento agrícola cíclico es menor que la de la industria y sus principales competidores locales.
Respecto a la liquidez, los activos líquidos representaban alrededor del 20% de los activos bancarios tangibles, en línea con las políticas de gestión de activos y pasivos del grupo.
La evaluación de Moody’s se suma a la calificación BBB- de S&P Global Ratings. De esta manera, la entidad se convierte, según la comunicación institucional, en el primer y único banco del país con dos calificaciones internacionales dentro de la categoría de grado de inversión.