La víctima fue asesinada de varios disparos de arma de fuego, realizados por Héctor Aguilera Villalba, de 22 años, personal militar con el grado de vicesargento 1°, quien presta servicios en el Regimiento Escolta Presidencial (REP). El hecho se habría producido en el interior del rodado del uniformado, según informaron desde la Comisaría 32ª Posta Ybycuá, de la ciudad de Capiatá.
El oficial Diego Ortigoza, de la mencionada sede policial, manifestó que testigos divisaron un automóvil con rastros de disparos de arma de fuego en inmediaciones de un hotel, e informaron a la Policía Nacional.
Señalo que cuando una patrullera estaba por llegar al lugar, vieron al personal militar que se daba a la fuga estando herido, ya que intentó también acabar con su vida disparándose en la cabeza.
La patrullera inició una persecución al rodado por aproximadamente un kilómetro. El Toyota tipo Célica del uniformado ingresó al inquilinato donde vivía la víctima y quedó allí. Los agentes al llegar se encontraron con la terrible escena.
En el lado del conductor se encontraba el hombre herido de bala en la cabeza, aún armado, y a su lado la adolescente ya fallecida.
Finalmente, el uniformado fue trasladado en estado grave hasta el Hospital del Trauma por bomberos voluntarios porque aún se encontraba consciente.
Aún se desconoce cuántos disparos de arma de fuego acabaron con la vida de la adolescente, ya que los intervinientes estaban anoche en pleno procedimiento.
El fiscal Benjamín Maricevich investiga el crimen como un nuevo caso de feminicidio e intento de suicidio.
Según datos proporcionados por el Observatorio Criminológico del Ministerio Público, ya suman 23 las víctimas de este flagelo en lo que va del año.
El Comando de las Fuerzas Militares, a través de su dirección de comunicación social, emitió un comunicado en el cual señala que el vice sargento Héctor Aguilera, al momento de cometer el lamentable hecho, se encontraba libre de servicio.
En dicha nota no se hace mención a alguna investigación interna referente al arma utilizada por el hombre, ya que esta pertenecería a la unidad a la cual sirve el militar, teniendo en cuenta lo manifestado por el propio hermano de la adolescente fallecida.
Militar era celoso
Según datos proveídos por el hermano, que al igual que la víctima alquila una pieza en el mismo lugar, el militar era un celoso enfermo. “No quería que mi hermana viaje a Caazapá junto a mamá; él quería vivir con ella en Concepción. Mi hermana estaba preparada para viajar mañana (por hoy)”, mencionó. “Él no tenía arma, sacó de su unidad; ya venía preparado para matarle a mi hermana”, señaló en forma tajante el