12 ago 2026

Miles de argentinos claman por trabajo a San Cayetano

EFE y REUTERS

BUENOS AIRES - ARGENTINA

Miles de fieles católicos aguardaron ayer durante horas a la intemperie, en pleno invierno austral, para acceder a la iglesia de San Cayetano, de Buenos Aires, y pedirle favores al patrón del Pan y del Trabajo.

Con espigas e imágenes de San Cayetano en la mano, los más devotos ingresaron en el templo, situado en el barrio porteño de Liniers, a medianoche, después de haber permanecido acampados en los alrededores de la iglesia durante días.

Es el caso de Rafael, el primero de la fila, quien declaró a medios locales que llegó “hace dos semanas para guardar el lugar” y esperar al resto de su familia.

Rafael, de 74 años, aseguró que visita la iglesia de San Cayetano cada 7 de agosto desde 1968 y subrayó que, a su juicio, este año “hay menos gente que los anteriores, lo que demuestra que gracias a Dios ya no hay tanta necesidad”, una observación compartida por otros asiduos a la festividad.

“Vengo para agradecer, porque gracias a Dios me ayudó a mí y a mis hijos”, explica otra peregrina, que aguarda su turno mientras desde los altavoces suenan canciones folclóricas y religiosas, y organizaciones de voluntarios reparten sándwiches y café.

Al oficiar la misa principal, el arzobispo Jorge Bergoglio pidió “indignarse contra la injusticia de que el pan y el trabajo no lleguen a todos” y recordó las desigualdades existentes en el país al afirmar que “podría alcanzar para todos, pero uno ve que no es así”.

“PAN Y TRABAJO”. Bergoglio exhortó a los fieles a pedirle a San Cayetano que “nos convierta en personas que desean el bien para todos” y que “bendiga a nuestra patria con pan y trabajo”.

También, Bergoglio pidió “la bendición” de “desear el pan y el trabajo para todos”, mientras lanzó una crítica a la inequidad social en el país.

“La injusticia ensombrece. Qué triste es que podría alcanzar para todos, pero uno ve que no es así”, expresó el cardenal primado de la Argentina, ante una multitud de fieles que comenzaban a abrir sus paraguas ante las primeras gotas de una tormenta.

Bergoglio aseguró que “desear el pan y el trabajo es una lucha que hace bien al corazón”, y consideró que tiene un pensamiento “despreciable” y de “corazón amargado” quien piensa en bienes solo para uno mismo y los suyos.

Más de cien sacerdotes se repartieron las misas programadas, una cada hora durante gran parte del día, mientras que, tanto dentro como fuera del templo, se realizan bendiciones de personas, llaves, imágenes y objetos religiosos, cada 15 minutos.

Las primeras misas se oficiaron ayer desde las 4.00 y hasta las 11.00 cada una hora en la iglesia, y continuaron desde las 13.00 hasta las 23.00 en las horas impares.

LA INFLACIÓN

Los precios minoristas en Argentina habrían subido un 1,8% en julio, pese al enfriamiento de la actividad económica, avivados por la fuerte expansión de la base monetaria, arrojó ayer un sondeo de Reuters entre analistas. De acuerdo con el promedio de estimaciones de 6 expertos, los precios minoristas crecieron un 1,8% frente a un alza del 1,7% en junio, también según cálculos privados. Las proyecciones de los analistas se ubicaron entre un 1,65% y un 2%, y la mediana fue del 1,75%.