06 abr. 2026

Miles de almas vibraron al ritmo del reguetón

Cerca de quince mil personas bailaron anoche en el Club Olimpia durante el primer festival de reguetón del país en una jornada de relámpagos y lluvia. Los Verduleros, Yasuri Yamileth, Jimmy Bad Boy, MBP y Don Omar mantuvieron entusiasmado al público por más de dos horas. Desde tempranas horas de la tarde de ayer la gente comenzó a aglomerarse en los alrededores del Club Olimpia para asistir al show.
El Reggaeton Live Festival comenzó con un nuevo sonido local que está pegando fuerte: Los Verduleros. Estos muchachos, todos ex integrantes de bandas de rock, comenzaron a calentar el ambiente para lo que sería una noche a puro perreo.
Con el tema Onda free (el sombrero) subieron al escenario para abrir el espectáculo que continuó con los artistas internacionales Jimmy Bad Boy, Yasuri Yamileth, MBP y, por último, tras una pausa por culpa de la lluvia y ajustes técnicos, Don Omar.
Una vez más a gusto sobre las tablas Los Verduleros siguieron haciendo esa música pegadiza de ritmos tropicales que ya los va caracterizando. Culminaron su presentación con El tatuaje.
Luego de estos chicos locales subió al escenario MBP, un grupo chileno que tocó tres temas propios y luego un medley de reguetón mundial.
A la actuación de estos trasandinos le sucedió la del panameño Jimmy Bad Boy, conocido como el chico malo del reguetón. Jimmy invitó a Yasuri Yamileth al escenario, con quien cantó el famoso tema Gillette. El artista, que actuó por primera vez en el país a principios de este año, elevó aún más la temperatura del lugar con sus ya conocidos temas Bailando y Si pudiera estar con ella, entre muchos otros.
Y le llegó el turno a Don Omar, el más esperado de la noche. Esta vez estuvo con una banda de música integrada por baterías y guitarristas, además de contar con la compañía del DJ Eliel. Sus temas Conteo, Salió el sol, Pobre diabla y Angelito vuela, entre muchos otros; y las sensuales coreografías realizadas por los bailarines que lo acompañaban, le dieron un broche boricua a una noche en la que el público vibró al ritmo del reguetón, aún a pesar de la lluvia.