26 mar. 2026

“Mentira”, “mentira": Cruce de acusaciones en último debate entre Lula y Bolsonaro

“Mentira”. “Pare de mentir, ¿tendré que exorcizarlo para que pare de mentir?”. Jair Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva intercambiaban acusaciones e intentaban llegar a los electores indecisos este viernes, en el último debate a dos días del balotaje brasileño.

COMBO-BRAZIL-ELECTION-RUNOFF-DEBATE_38405550.jpg

Lula y Bolsonaro se acusaban mutuamente sin cese, empantanando la discusión en el último cruce televisivo, en el que ambos buscaban seducir al electorado más vulnerable.

Foto: AFP

El presidente brasileño y Lula se acusaban mutuamente sin cese, empantanando la discusión en el último cruce televisivo, en el que ambos buscaban seducir al electorado más vulnerable.

El ultraderechista, quien comenzó el debate desmintiendo que vaya a eliminar las vacaciones y el pago de horas extras, prometió que si es elegido el domingo reajustará el salario mínimo a 1.400 reales (265 dólares).

“Lula, usted sabe que todo el sistema está contra mí (...) pare de mentir”, dijo el presidente, que se mantuvo hablando fuera de su atril, vestido con traje, corbata azul y revisaba constantemente anotaciones en su mano izquierda. "¿Tendré que exorcizarlo para que pare de mentir?”, agregó.

5316442-Libre-232407497_embed

Foto: EFE

Lula, que cada vez que Bolsonaro hablaba lo seguía desde su atril y bebía agua, atacó la gestión de su rival.

“Durante cuatro años, este señor (Bolsonaro) gobernó el país y no dio ningún aumento real de salario, esa es la verdad”, espetó Lula.

El candidato del PT, de 77 años, se movía al centro del estudio cuando le tocaba hablar, con la chaqueta desabrochada, una corbata roja y un uso constante de las manos para reforzar el mensaje.

Lula acusó también a Bolsonaro de “aislar a Brasil del mundo” durante su gobierno: “Brasil está más aislada que Cuba”.

Lula, que llega como favorito en los sondeos, y Bolsonaro, que busca la reelección a sus 67 años, debatían en TV Globo tras un mes de campaña plagado de golpes bajos y desinformación en la televisión y las redes sociales.

En el último sondeo de Datafolha, publicado el jueves, Lula recuperó una ventaja de seis puntos al reunir 53% de los apoyos contra 47% del mandatario, considerando los votos válidos, sin nulos ni en blanco.

La semana anterior, esa distancia se había encogido de seis a cuatro puntos.

En la primera vuelta del 2 de octubre, Lula obtuvo el 48% de los votos y Bolsonaro un sorpresivo 43%, superando lo que anticipaban las encuestas.

En un escenario de alta polarización, el debate es considerado crucial.

“Lo único que puede cambiar (la situación) en este momento es el debate. El 55% de los brasileños afirma que es muy importante en su decisión. Cualquier tropezón o frase mal colocada puede ser determinante”, dijo a la AFP el politólogo Felipe Nunes, director de la consultora Quaest.

En el debate anterior, el 16 de octubre en la emisora Bandeirantes, el intercambio entre Bolsonaro y Lula fue menos agresivo que en los de la primera vuelta, cuando intercambiaron ataques directos ante la presencia de otros candidatos.

Bolsonaro parecía confiado tras el resultado de la primera vuelta, pero al menos dos hechos de la última semana pueden haber complicado su avance: declaraciones de su ministro de Economía, Paulo Guedes, sobre una posible desvinculación del aumento del salario mínimo al valor de la inflación, y la insólita reacción de un ex diputado bolsonarista que al ser arrestado respondió con granadas y tiros que hirieron a los agentes policiales.

Acorralado, Bolsonaro, que recientemente había dejado a un lado sus críticas al sistema de urnas electrónicas, levantó esta semana un nuevo foco de sospechas al denunciar supuestas irregularidades en la difusión de piezas publicitarias en radios del noreste del país.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) desestimó las alegaciones por falta de pruebas y advirtió a la campaña del presidente que la denuncia presentada podría constituir un “crimen electoral” y un intento de “tumultuar la segunda vuelta”.

Analistas sostienen que Bolsonaro está preparando el terreno para cuestionar los resultados en caso de que pierda los comicios.

Más contenido de esta sección
Al menos 11.000 niños que son ciudadanos de Estados Unidos se han quedado sin sus padres debido a la ola de detenciones migratorias durante los primeros siete meses del segundo mandato de Donald Trump, que comenzó en enero de 2025, según una investigación de ProPublica.
El presidente Donald Trump afirmó el jueves que Irán debe “ponerse en serio rápidamente” en las conversaciones con Estados Unidos para terminar con la guerra en Oriente Medio.
El Ejército de Israel comunicó en la madrugada del jueves haber finalizado una oleada de ataques “a gran escala” contra varios puntos de Irán, sin especificar más detalles.
El bebé gazatí Jawad conoce a su corta edad lo que implica vivir bajo una ocupación militar: disparos del Ejército israelí, la detención de su padre y la suya y, según el relato de familiares y documentos médicos, el maltrato físico a manos de soldados.
La primera mujer nombrada arzobispa de la Iglesia anglicana, Sarah Mullally, fue entronizada este miércoles en la iglesia de Canterbury, cuna espiritual del cristianismo en Inglaterra, en una ceremonia que quiso resaltar el carácter universal de una comunión que sufre no solo del laicismo, sino del peligro de un cisma por parte de su sector más conservador.
Estados Unidos ha “dañado o destruido dos tercios” de la capacidad iraní de fabricación de drones y misiles, así como de los astilleros navales, indicó el miércoles un alto oficial estadounidense.