El millonario Samuel Doria Medina y el ex mandatario Jorge Quiroga (2001-2002) encabezan las encuestas que predicen una segunda vuelta entre ambos opositores de derecha el 19 de octubre.
Ambos capitalizarán el rechazo del electorado al mandatario Luis Arce y al líder indígena Evo Morales, quien ejerció el poder entre 2006 y 2019.
La principal carta de la izquierda es el presidente del Senado Andrónico Rodríguez, pero quien marcha muy rezagado de los punteros.
Desde 2005, el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) ganó todas las elecciones en las que participó en primera vuelta con más del 50% de los votos.
LOS CANDIDATOS. Samuel Doria Medina, empresario paceño de 66 años que se define como socialdemócrata, participó sin éxito en tres elecciones presidenciales durante los últimos 20 años.
En este cuarto intento, acude con la coalición Alianza Unidad.
Lidera la última encuesta de Ipsos-Ciesmori con 21,2% de las preferencias.
“Vengo de una familia humilde (...), mi padre tuvo que dejar el colegio a los 14 años”, dijo en una reciente entrevista con la AFP.
Por décadas hizo fortuna con Soboce, una compañía de cemento que su grupo familiar vendió en 2014 por 300 millones de dólares. Ahora es propietario de la franquicia de Burger King en Bolivia e invierte en el rubro hotelero.
Plantea renegociar créditos internacionales y eliminar el subsidio a los combustibles, una política que agota los dólares del país, genera largas colas en las gasolineras y es considerada la principal causa de la crisis.
Su eslogan es “¡100 días, carajo!”. “Nosotros hemos planteado que en 100 días van a volver los dólares y la gasolina y el diésel”, asegura.
Jorge Quiroga es un ingeniero de 65 años, graduado en la Universidad A&M de Texas, exempleado de la multinacional estadounidense IBM y hoy candidato de la alianza política Libre.
Más conocido como “Tuto”, apodo que agregó a su nombre oficial, fue vicepresidente del militar Hugo Banzer, un ex dictador que a fines de los 1990 alcanzó la presidencia por la vía democrática. Lo reemplazó luego de su renuncia por cáncer en 2001 y 2002.
Buscó también la presidencia en 2005 y 2015, pero nunca tuvo tantas posibilidades como ahora. Ipsos-Ciesmori le da un segundo lugar con 20% a una semana de los comicios.
Se denomina liberal, pero también atrae los votos más conservadores.
“Me voy a dedicar a salvar la economía de Bolivia, a traer inversiones, a abrir mercados. Voy a hacer acuerdos de libre comercio con China, con Corea, con Japón, con Europa”, dijo a la AFP. Promete un “cambio sísmico”: Bajar el déficit fiscal, reducir el Estado, privatizar todas las empresas públicas deficitarias e impulsar una nueva Constitución con giros “radicales”.