"¡Viva la Justicia paraguaya! Por fin se hizo justicia”, decía Alma Morán, entre lágrimas, luego de escuchar la condena contra los que mataron a su hijo en un asalto al colectivo donde viajaba. Los jueces, por unanimidad, sentenciaron al autor del disparo a 25 años de cárcel, más 5 de medidas de seguridad, mientras que los otros dos recibieron penas de 15 años de prisión.
La sentencia se dictó luego de dos días de juicio oral. La sanción más alta de 25 años, más las medidas de seguridad, fueron para Fabio Manuel Lezcano Seive, quien fue reconocido como el que disparó al pecho de Fernando José Insfrán Morán. Los otros acusados, Jorge Luis Bejarano González y Humberto Chávez, recibieron 15 años, porque sólo participaron del atraco.
Los jueces Mesalina Fernández, Blas Ramón Cabriza y Ricardo Medina, coincidieron en que se probó la autoría de los acusados. Dijeron que los testigos que declararon en el juicio -que se inició el jueves- estaban en el ómnibus de la línea 34 de Limpio, aquel 15 de octubre de 2007, en la ruta Transchaco casi Primer Presidente, cuando se registró el asalto.
EL CASO. La fiscala Natalia Acevedo, junto con los querellantes adhesivos, Luis Franco y Yennifer Insfrán Morán, acusaron a Lezcano por el hecho de homicidio con resultado de muerte. Por su parte, Bejarano y Chávez fueron procesados por robo agravado, ya que no fueron los que dispararon contra la víctima.
En sus alegatos, los acusadores pidieron 25 años de cárcel y 10 años de medidas de seguridad para Lezcano, porque fue reconocido como el autor del crimen. Para los otros dos pidieron 15 años, más 10 de medidas de seguridad, porque solo estuvieron en el asalto.
La defensora pública Sandra Rodríguez reconoció que su defendido Jorge Bejarano estuvo en el atraco, pero que no participó del crimen. Alegó que tenía poca instrucción y que su estado de pobreza sea tenido en cuenta por los jueces. Al final, pidió la pena de 8 años de cárcel.
Su colega defensora Anahí Benítez, que representó a Humberto Chávez, con un argumento similar, solicitó la pena de siete años de cárcel. El defensor Raúl Nogués, por su parte, pidió absolver de culpa y reproche a Fabio Lezcano.
Al final, los jueces, de manera unánime, hallaron culpables a los acusados. Lezcano fue condenado por robo con resultado de muerte por el crimen. Los demás, por robo agravado. Indicaron que el primero de ellos era un peligro para la sociedad y que por eso le aplicaban 5 años de medidas de seguridad.