10 ene. 2026

Matriz energética: Aumenta uso de derivados de petróleo

Dentro de la matriz energética del país, en lo que respecta al consumo final, se evidenció un aumento de la fuente “derivados del petróleo” de un 3% entre 2020 y 2021, posicionándose en un 41% del total consumido por la población paraguaya; mientras que la biomasa disminuyó 2% quedando, en 41% del consumo. La energía eléctrica bajó 1% su partipación, ubicándose en 18% de la torta general, en el mismo periodo.

Esto se desprende del informe denominado Balance Energético Nacional, elaborado por el Viceministerio de Minas y Energía.

Entre los factores que inciden en este comportamiento, según el reporte, destacan que en el caso de la producción primaria de energía, se manifestó una caída –en el periodo consignado– del 11,2% en la producción de hidroenergía para la generación de electricidad por efecto de las desfavorables condiciones hidrológicas en el río Paraná, las que se mantienen desde los últimos cinco años, de acuerdo con el documento.

Por otra parte, la producción de productos primarios de la biomasa creció en un 7,9%, como resultado de una recuperación en la demanda de estos productos explicada por la dinámica en los niveles de actividad en el sector de la industria manufacturera, el comercio, y los servicios en restaurantes y hoteles.

menos biomasa. A ello hay que agregar –según destaca el análisis– la reducción registrada en el número de hogares que utilizan la leña como principal combustible en la cocción de alimentos (más de 16.000 hogares menos en 2021 que en 2020).

Por su parte, el notable crecimiento (8,4%) en los niveles de importación de derivados del petróleo está explicado por la recuperación de la demanda de estos productos durante el año 2021, situando esta ligeramente superior (1,4%) a los niveles registrados en el año 2019 (año prepandemia).

“Este crecimiento se registra básicamente en productos como el Kero-Jet fuel, gasolina de motor y diésel, todos ellos vinculados básicamente a la actividad del transporte aéreo y carretero”, de acuerdo con el documento en cuestiones energéticas.

Crecimiento. En cuanto al consumo final de energía en 2021, este se caracteriza por un crecimiento del 6,3% respecto al año 2020, lo que lo sitúa en un 2,2% por encima del año 2019 (precedente a la emergencia sanitaria Covid-19). Este crecimiento respecto al año 2020 es resultado básicamente de la expansión en 13,8% en el consumo de productos derivados del petróleo.

Los siguientes hitos caracterizan el comportamiento del consumo final de energía en el año 2021, según el informe: El comportamiento del consumo de productos derivados del petróleo está definido en más de un 70% por los niveles de demanda en el sector transporte (en todas sus modalidades incluyendo carga, pasajeros y transporte individual tanto carretero como fluvial y aéreo).

En este contexto, el consumo total de diésel en el año 2021 creció en un 11,8% respecto al año anterior. Dentro del consumo de diésel se incluye 20.627,7m3 de biodiésel (en mezcla con diésel Tipo III) para una proporción del 1,4%.

Por otra parte, el consumo de gasolina de motor (incluyendo aviación) creció en un 19,3%. Únicamente el consumo registrado de gas licuado de petróleo decreció en 2,1% respecto a los niveles del año 2020.