Los horarios más flexibles, modificaciones en la técnica pedagógica y mayor participación de los chicos en todo el proceso son algunas de las características del método. Se implementó en las escuelas San José de Isla Valle y San Roque de Areguá, donde la formación con los docentes fue de un año, como parte de una investigación aprobada por la Conacyt.
“Directores y docentes de unas cuatro escuelas se acercaron a nosotros el día de la presentación del evento”, aseguró uno de los investigadores, Rudi Elías.
Explicó que incluso algunos ya están experimentando metodologías similares, pero de manera aislada.
“Los que implementan algunas cosas similares en su escuela quieren compartir lo que están haciendo, otros quieren aplicar el proyecto desde cero”, agregó.
Elías dijo que desde ID y Kunumi Arete trabajarán ahora para extender el proyecto a por lo menos 10 centros escolares.
El cambio de espacios en las aulas tiene que ver con crear un ambiente más provocador que llame la atención del niño. Hay lugar para la intimidad, pero también mesas para los trabajos en grupo. “Ya no son solo los pupitres mirando al pizarrón”, explicó Noelia Buttice, de Kunumi Arete.