“Un equipo está investigando estos incidentes y recopilando información”, declaró a AFP Abi Narayan Kafle, portavoz de la policía de Nepal.
Miles de jóvenes nepaleses salieron a las calles el 8 de setiembre bajo la bandera de la Generación Z (menores de 28 años) para denunciar el bloqueo de las redes sociales y, sobre todo, la corrupción de las élites políticas.
Al día siguiente este movimiento de protesta se transformó en un levantamiento popular, cuando la mayoría de los símbolos del poder –en particular, el Parlamento y la Corte Suprema– fueron incendiados o saqueados por la multitud enfurecida.
Estos dos días dejaron al menos 76 muertos –63 manifestantes, 10 presos fugados y tres policías–, según un nuevo balance de la policía.
Los acontecimientos condujeron a la dimisión del primer ministro maoísta, K.P. Sharma Oli.
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Pocos días después, la ex presidenta de la Corte Suprema Sushila Karki fue nombrada al frente de un gobierno provisional.
Estas detenciones tuvieron lugar durante los últimos dos meses, pero los datos publicados el lunes por la policía ofrecen por primera vez una idea de la magnitud de las intervenciones.
Los representantes de la Generación Z piden la dimisión del ministro Aryal, a quien consideran incapaz de procesar a los responsables de la represión.
Fuente: AFP.