Según estimaciones de medios locales, más de 95.000 personas se concentraron en la protesta principal en Tel Aviv, mientras que otros varios miles se manifestaron en distintos puntos del país, incluyendo las ciudades de Jerusalén, Haifa y Beersheva.
Al igual que en protestas anteriores, los asistentes marcharon al grito de “No a la dictadura” o “La democracia triunfará”, ondearon incontables banderas israelíes y alzaron carteles con mensajes contra el primer ministro.
Las manifestaciones de la víspera llegaron pocos días después de que el mandatario y sus socios de coalición acordaran avanzar de forma unilateral con los trámites legislativos de una reforma que busca otorgar más poder al Ejecutivo en detrimento de la Justicia, cuya independencia se vería profundamente socavada. Uno de los primeros proyectos que quieren aprobar prevé la limitación del alcance del concepto de “razonabilidad”, mediante el cual el Tribunal Supremo puede someter por iniciativa propia a revisión judicial cualquier decisión gubernamental por considerarla “irrazonable”.
Otros proyectos, como un cambio en la composición del comité que selecciona a los jueces del país, quedarían suspendidos hasta el comienzo de las sesiones del Parlamento en octubre.
Uno de los aspectos sobresalientes de las protestas de ayer fueron los mensajes, carteles y banderas en apoyo a la lucha de la población drusa residente en los Altos del Golán –ocupados por Israel a Siria–, que se manifiesta desde hace varios días contra la construcción de un parque eólico en la zona. EFE