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Martín Vizcarra, el presidente de la pandemia y blanco de "conspiración"

Pocos políticos peruanos han pasado por tanto en tan poco tiempo como Martín Vizcarra, el ingeniero civil que asumió la presidencia de Perú en 2018 para concluir un periodo de dos años y medio, durante los cuales cerró el Congreso, vivió una pandemia y ahora parece al borde de la caída por una "conspiración".

Martín Vizcarra, de 57 años, ha repetido en los últimos meses que entregará la Presidencia al que resulte ganador en los comicios de abril del 2021, pero no imaginó que el Parlamento intentaría sacarlo del cargo mucho antes.

El arma esgrimida por el Congreso opositor son los audios de unas supuestas coordinaciones del mandatario para desentenderse de la contratación del cantante Richard Swing en el Estado, después de haberlo frecuentado durante la campaña electoral de 2016.

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Para Vizcarra, y para el propio cantante, este paso del Congreso es fruto de una "conspiración", coordinada por sus enemigos políticos para asumir el poder y dejar en el tintero las reformas políticas anticorrupción impulsadas por el Ejecutivo.

El actual jefe de Estado llegó al Ejecutivo en 2016 como vicepresidente de Pedro Pablo Kuczynski, junto a la economista Mercedes Aráoz, que estuvo en la segunda vicepresidencia del país.

Kuczynski renunció al Ejecutivo en marzo del 2018 por sus vínculos con la empresa brasileña Odebrecht, después de que el Congreso promoviera su vacancia, y Vizcarra fue llamado a jurar al cargo.

Dejó embajada para asumir el gobierno

El actual mandatario estaba al frente de la embajada peruana en Canadá, cuando Kuczynski renunció a la presidencia, un cargo político que aceptó después de que abandonó el Ministerio de Transportes y Comunicaciones por otro escándalo.

En ese puesto, Vizcarra fue señalado por el fujimorismo, que en aquel entonces dominaba el Congreso, de haber permitido una adenda irregular al contrato firmado para la construcción del nuevo aeropuerto internacional del Cuzco en la localidad de Chinchero.

Vizcarra fue acusado por el entonces contralor de la República, Edgar Alarcón, quien fue destituido de su cargo por denuncias de corrupción y actualmente preside la comisión de Fiscalización del Congreso.

Fue precisamente Alarcón, legislador de Unión por el Perú, quien presentó este jueves los audios que comprometen al presidente peruano y que han despertado los pedidos de vacancia entre la oposición.

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Alarcón representa al partido que ha usado el encarcelado hermano del ex presidente Ollanta Humala, Antauro Humala, para introducir la idea de una nueva Constitución Política y de la pena de muerte para los corruptos.

Sin embargo, Vizcarra no es nuevo en la política peruana y sabe que la reforma política que planteó al Legislativo para impedir que políticos investigados por corrupción sean candidatos iba a generar todo tipo de reacciones y ataques en su contra.

Exitosa gestión en región del sur

A la par de su trayectoria como empresario en su natal región de Moquegua, Vizcarra ocupó la presidencia de esa región sureña de 2011 a 2014, con tan buen resultado que logró los indicadores más altos en desarrollo social, especialmente en educación escolar, y el mejor índice de desarrollo humano.

Estos logros le dieron notoriedad nacional y en 2015 Vizcarra, hijo de una maestra y un antiguo militante del partido Aprista, recibió las Palmas Magisteriales en el Grado de Amauta (maestro).

Al frente de la Presidencia, Vizcarra también impulsó la reforma de la educación superior y especialmente el combate a la corrupción en el Poder Judicial y en los partidos políticos.

Esos temas, así como su renuncia a someterse a las presiones del fujimorismo opositor, le condujeron a un grave enfrentamiento con el anterior Congreso.

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Respaldado por un enorme apoyo popular y ayudado por errores de sus rivales, Vizcarra pudo decretar constitucionalmente el cierre del Congreso y llamar a elecciones de un nuevo Parlamento.

Esta nueva cámara, sin embargo, no pareció hacer buenas migas con el mandatario y también se enzarzó en maniobras polémicas o contrarias al Ejecutivo.

El último tramo de su gestión debía transcurrir entre la convocatoria a los comicios generales del 2021 y la ejecución de las reformas anunciadas, pero la pandemia del Covid-19 trajo por los suelos todos los planes en un país que mantuvo su sistema sanitario abandonado por décadas.

A pesar de haber gastado 12% del producto interno bruto para enfrentar el nuevo coronavirus, Perú tiene más de 710.000 casos de contagios y más de 30.000 fallecidos, que lo ubican como uno de los países más afectados por la enfermedad.

Fuente: EFE/Mónica Martínez

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