Esta vez la beneficiada en el ámbito judicial fue Gladys Bareiro de Módica, quien en un principio tenía otro criterio.
Marito alegó la importancia de la independencia de los poderes, y, en especial, de la clase política, considerando un error que el Senado se arrogue la facultad de conceder o no la inamovilidad.
“Para mí que son inamovibles desde el momento en que son designados. Justamente para construir una justicia independiente, y que no dependa cada tiempo de la clase política para volver a ser reconfirmado en su cargo, es que se busca el principio de la inamovilidad”, sostuvo.
“Lo que se pretende es que la clase política no contamine los procedimientos y así lograr una Justicia independiente”, insistió el senador colorado.
Dijo que la clase política tiene sus herramientas, con relación al juicio político, cuando un ministro de la Corte pierde la confianza o incurre en mal desempeño de sus funciones.
De a uno. En el Senado sigue pendiente la definición del juicio político a los ministros de la Corte, Óscar Bajac, Sindulfo Blanco y César Garay. Consultado, Marito refirió que reimpulsará en marzo el tema. Argumentó que no se concretó el enjuiciamiento porque se quiere respetar el debido proceso, y que los resultados no sean cuestionados.
“En marzo se va a iniciar el juicio político a un miembro de la Corte. El criterio mayoritario del Senado es que lo hagamos uno por uno para garantizar la culminación del proceso”, refirió.