La jornada más aciaga para los top ten de todas cuantas se han cumplido en Wimbledon fue la de ayer cuando rodaron las cabezas de cuatro preclasificados principales, dos en cada rama.
Las más ruidosas eliminaciones fueron las de la diva María Sharapova (preclasificada número 3), que cayó sin atenuantes frente a su compatriota Alla Kudryavtseva en sets corridos y la del estadounidense Andy Roddick, sexto entre los favoritos, que sucumbió aunque dando gran pelea ante el serbio Janko Tipsarevic, en cuatro sets, dos de los cuales se decidieron por muerte súbita, el primero a favor del yanqui y el último favorable al europeo.
El otro sembrado americano, James Blake, vivió similares vicisitudes y debió inclinarse también luego de cinco sets frente a Rainer Schuetler, uno de los tres alemanes victoriosos en una jornada que por contrario imperio resultó más que fructífera para los teutones.
Otro germano igualmente se encargó de “decapitar” al también favorito español Tommy Robredo (ubicado como número 23 del campeonato) y lo hizo con contundencia apenas en tres sets corridos. Por si ello fuera poco también se impuso Nicolás Kiefer (27) que a diferencia de sus dos compatriotas, aparecía con mejores chances ante uno de los dos últimos sobrevivientes argentinos y latinoamericano entre los varones, Martín Vasallo Argüello. El otro, Agustín Calleri, tampoco pudo ante el galo Gilles Simón (28).
Entre las damas, otra que cayó fue la eslovaca Daniela Hantuchova (10) superada en tres sets por la rusa Alysa Kleybanova.
Los otros sembrados varones pasaron. Sin problemas lo hicieron el francés Gasquet y el británico Murray. Nadal tuvo gran susto, pues el joven letón Ernests Gulbis le ganó el primer set y lo llevó a tiebreak en el tercero.