La diferencia entre el uso de un equipo de mamografía con sistema analógico y uno digital es que el tiempo de examen es menor. “La imagen se mira directamente en los monitores segundos después de realizada la mamografía y el profesional a cargo puede decidir si hará una proyección extra o si puede mostrar algo al médico ante una sospecha”, afirmó la física médica y aplicacionista de la General Electric Mariana Nani Costa, quien tuvo a su cargo la capacitación del personal del área.
“La calidad de la imagen es muy superior y la dosis de radiación que recibe la mujer es mucho menor”, enfatizó.
En 20 años de servicio, pasaron 4 mamógrafos para que la licenciada Rossana Lobo tenga la posibilidad de manejar un equipo moderno. “Es un monstruo, es divino el equipo”, afirmó la profesional.
Indicó que el procedimiento es el mismo con la paciente porque la presión de los senos sigue siendo el método de diagnóstico en el mundo. Los resultados son vistos por un médico radiólogo y son entregados en una semana.
“Estamos con un plan piloto, pues estamos a prueba todavía porque el promedio para atender es de 4 pacientes por hora en un máximo de 25 minutos, tiempo que permite brindar una atención de calidad y calidez en una zona muy delicada de la mujer”, afirmó Lobo.
“Para nosotros contar con este mamógrafo para nuestro trabajo es una oportunidad profesional grandiosa. Nos va a permitir ofrecerles una mejor atención a nuestros pacientes y seguir trabajando, ahora con tecnología de punta, por la detección precoz del cáncer de mamas”, manifestó la profesional que junto a Myriam Barreto son las encargadas de realizar las mamografías a las pacientes.
INVERSIÓN. El equipo fue adquirido por G. 1.800 millones de la firma Vipal. La alta tecnología permite lograr un diagnóstico de calidad con precisión de imagen. El mamógrafo digital consta de tres partes: el gantry, que realiza las imágenes, y la consola, que da instrucciones al gantry, recibe las imágenes y las envía al tercer componente: una estación de trabajo donde los médicos radiólogos leen las imágenes y generan el diagnóstico mamográfico.
Esta estación de trabajo es una segunda computadora, pero distinta a la consola y tiene dos pantallas de 5 megapíxeles de resolución lo que permite visualizar la mamografía con la máxima resolución para buscar las microcalcificaciones que indican el cáncer de mama.
El último equipo de mamografía que fue utilizado en el Incan fue entregado a la Clínica de Tumores Josefa Barbero, donde también se realizan los exámenes de mamografía para las pacientes que llegan hasta la sede de Asunción.