La cadete sufrió varios episodios de violencia física y sicológica por parte de los militares, lo cual derivó en una crisis que hasta la fecha la mantienen aislada y medicada, y con muchos traumas sicológicos producto de las situaciones de abuso y amenazas que padeció.
“Cuando ella fue al hospital la primera vez, que fue el 19 de febrero, nosotros nunca tuvimos parte médico, no tuvimos una sola declaración de alguien, desde el primer ingreso le dieron un reposo domiciliario, lo cual no existe... Nos presentamos su papá y yo, y fue allí donde nos enteramos de lo que le estaba pasando, porque fue ella misma la que le dijo al señor Caballero (César Arístides Caballero, comandante de la Academia) que había sufrido una agresión por cadetes más antiguos, con nombres”, expresó la madre a la Monumental 1080 AM.
Detalló que la ex cadete estaba enferma con colitis, y en el baño sufrió la agresión que termina con un golpe en la cabeza que la dejó inconsciente, y por lo que fue trasladada al Hospital de Capiatá y luego al Militar, la primera vez.
Relató que la segunda vez que ingresó en el hospital, el 28 de febrero, ya pidió a sus familiares que la saquen de la Academia, por lo que los militares la obligaron a firmar un documento donde decía que salía por “problemas familiares”. Esto fue repetido esta semana por los militares, y provocó que la misma sienta que la trataron de mentirosa.